/ miércoles 7 de abril de 2021

Columna invitada | Que Sonora retome su liderazgo

Nuestro estado ha sido privilegiado por su ubicación geográfica y bondades naturales, por ejemplo es rico en minerales, ya quisieran otros países el potencial del subsuelo sonorense; al igual que sus grandes planicies y tierras fértiles que en algún momento permitieron que se nos reconociera como “el granero de México” o que destacáramos como los principales productores ganaderos; que decir de su litoral, que es reconocido como el ecosistema marino más rico en la faz de la Tierra, que nos hace sobresalir como productores pesqueros; a eso habrá que agregarle la vecindad con la nación que más servicios y bienes consume a nivel mundial, que en algún momento nos vemos como pioneros industriales; sin dejar de lado los atractivos que somos por nuestras regiones, paisajes y calidez humana; y por último y no menos importante, es un territorio habitado por mujeres y hombres que se han hecho ante la adversidad, que recorren largas distancias para cumplir con sus obligaciones, que laboran largas jornadas para sacar adelante a sus familias y que lo hacen ante climas extremos.

Y entonces vienen las preguntas, ¿por qué si Sonora sigue ubicado en el mismo lugar geográfico, sigue siendo beneficiado por las riquezas naturales, y sigue habitado por la misma gente de empuje, ha venido perdiendo competitividad y liderazgo en todos los rubros?, y ¿por qué estados menos privilegiados como Querétaro o Aguascalientes hoy nos superan?

La respuesta es muy sencilla, el problema radica en sus gobernantes, que no han planteado una visión a largo plazo de desarrollo de la entidad y se han ocupado de cumplir con las necesidades de un grupo de poder político y económico muy selecto.

Para que Sonora vuelva al carril del desarrollo que nunca debió haber abandonado y retome su liderazgo es necesario trabajar sobre tres líneas de acción de las que se desprendan una propuesta de programas y proyectos por rubros, sectores, regiones y municipios.

1. Formación de ciudadanos: será primordial invertir en infraestructura y programas académicos, deportivos y culturales, desde preescolar hasta profesional o técnico según sea el caso; además de capacitar y actualizar mediante cursos, especialidades, maestrías y doctorados a la fuerza laboral; y finamente apoyar con programas desde el gobierno para la formación con valores desde el hogar, que inciten en la niñez, los adolescentes y la juventud. Así se eleva el perfil del ciudadano, a manera de combatir las adicciones y la delincuencia y se genera una fuerza laboral que atraiga entiendas que paguen más altos por sus conocimientos y servicios.

2. Gobierno facilitador: es fundamental proveer de la capacitación y herramientas necesarias, eliminando trámites burocráticos, para que cualquiera que aspire a producir en nuestro estado lo haga sin obstáculos. De tal suerte que en Sonora el emprendedor vea cristalizados sus proyectos y se vuelva parte de los sectores productivos, que las mipymes puedan lograr estabilidad y proyectar planes de crecimiento a largo plazo, y que seamos atractivos para las grandes inversiones que brindan oportunidades de desarrollo humano y crecimiento económico.

3. Gobierno responsable: urge un gobierno honesto y sensible, que reconozca los problemas que afectan a la sociedad y les haga frente con firmeza. Dando origen a que no se le dé la espalda al ciudadano y no se abandone al municipio.

Estoy convencido que ello, aunado a un gobierno estatal municipalista que tome en cuenta a los ayuntamientos y los ciudadanos al momento de invertir los recursos, habrán de regresar la grandeza a nuestro estado.

Nuestro estado ha sido privilegiado por su ubicación geográfica y bondades naturales, por ejemplo es rico en minerales, ya quisieran otros países el potencial del subsuelo sonorense; al igual que sus grandes planicies y tierras fértiles que en algún momento permitieron que se nos reconociera como “el granero de México” o que destacáramos como los principales productores ganaderos; que decir de su litoral, que es reconocido como el ecosistema marino más rico en la faz de la Tierra, que nos hace sobresalir como productores pesqueros; a eso habrá que agregarle la vecindad con la nación que más servicios y bienes consume a nivel mundial, que en algún momento nos vemos como pioneros industriales; sin dejar de lado los atractivos que somos por nuestras regiones, paisajes y calidez humana; y por último y no menos importante, es un territorio habitado por mujeres y hombres que se han hecho ante la adversidad, que recorren largas distancias para cumplir con sus obligaciones, que laboran largas jornadas para sacar adelante a sus familias y que lo hacen ante climas extremos.

Y entonces vienen las preguntas, ¿por qué si Sonora sigue ubicado en el mismo lugar geográfico, sigue siendo beneficiado por las riquezas naturales, y sigue habitado por la misma gente de empuje, ha venido perdiendo competitividad y liderazgo en todos los rubros?, y ¿por qué estados menos privilegiados como Querétaro o Aguascalientes hoy nos superan?

La respuesta es muy sencilla, el problema radica en sus gobernantes, que no han planteado una visión a largo plazo de desarrollo de la entidad y se han ocupado de cumplir con las necesidades de un grupo de poder político y económico muy selecto.

Para que Sonora vuelva al carril del desarrollo que nunca debió haber abandonado y retome su liderazgo es necesario trabajar sobre tres líneas de acción de las que se desprendan una propuesta de programas y proyectos por rubros, sectores, regiones y municipios.

1. Formación de ciudadanos: será primordial invertir en infraestructura y programas académicos, deportivos y culturales, desde preescolar hasta profesional o técnico según sea el caso; además de capacitar y actualizar mediante cursos, especialidades, maestrías y doctorados a la fuerza laboral; y finamente apoyar con programas desde el gobierno para la formación con valores desde el hogar, que inciten en la niñez, los adolescentes y la juventud. Así se eleva el perfil del ciudadano, a manera de combatir las adicciones y la delincuencia y se genera una fuerza laboral que atraiga entiendas que paguen más altos por sus conocimientos y servicios.

2. Gobierno facilitador: es fundamental proveer de la capacitación y herramientas necesarias, eliminando trámites burocráticos, para que cualquiera que aspire a producir en nuestro estado lo haga sin obstáculos. De tal suerte que en Sonora el emprendedor vea cristalizados sus proyectos y se vuelva parte de los sectores productivos, que las mipymes puedan lograr estabilidad y proyectar planes de crecimiento a largo plazo, y que seamos atractivos para las grandes inversiones que brindan oportunidades de desarrollo humano y crecimiento económico.

3. Gobierno responsable: urge un gobierno honesto y sensible, que reconozca los problemas que afectan a la sociedad y les haga frente con firmeza. Dando origen a que no se le dé la espalda al ciudadano y no se abandone al municipio.

Estoy convencido que ello, aunado a un gobierno estatal municipalista que tome en cuenta a los ayuntamientos y los ciudadanos al momento de invertir los recursos, habrán de regresar la grandeza a nuestro estado.