/ martes 2 de junio de 2020

Salud y bienestar | ¿Cómo le hizo Zacatecas?

Al presentar en su conferencia de prensa los avances y actualizaciones respecto a la pandemia, el subsecretario, López-Gatell el objetivo de la “Nueva Normalidad” a partir del primero de junio, quien dijo que no es más que tener un regreso ordenado, gradual y cuidadoso a las actividades de la vida diaria, llamó la atención una cosa en su diapositiva al ver el mapa del país (aterrador, por cierto) totalmente en rojo, a excepción de un Estado: Zacatecas.

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El subsecretario mencionó que el semáforo epidemiológico constará de cuatro colores: riesgo bajo (verde), riesgo medio (amarillo), riesgo alto (naranja) y riesgo máximo (rojo). Al escuchar la conferencia y al ver la presentación, veíamos que todo el país se encontraba pintado de rojo como indicativo de riego máximo, mientras que Zacatecas era el único Estado que “se salva” al estar una categoría baja.

No pude dejar de hacerme la misma pregunta que varios de los mandatarios de las entidades federativas y su equipo: ¿Cómo le hizo Zacatecas? Mientras que en las redes, la imaginación no se dejó esperar y se le encontró parecido a un Estado tratando de huir en medio de tanto riesgo en un país pintado de rojo.

La cifra de Zacatecas hasta el 29 de mayo (última actualización en su página oficial) era de 289 personas contagiadas con 34 personas fallecidas por Covid-19. Sólo uno de sus 58 municipios se observa en alto riesgo con rango de 51 a 100 contagiados, dos en riesgo moderado con rango de 41 a 50 contagiados y uno con riesgo bajo con rango de 31 a 40, el resto de sus municipios se encuentran sin riesgo, es decir, con un semáforo en verde.

Pero ¿Cómo le hizo Zacatecas para ser el único Estado a “salvo” a diferencia de los demás pintados en rojo? ¿Qué tiene Zacatecas (además de cantera) que no tenga los demás? Otra de las cosas que menciona el subsecretario era la disponibilidad de camas para pacientes que así lo requirieran era del 66% en Sonora, sin embargo, gracias a las “benditas redes” se pudo observar gritos de SOS en Navojoa, Cajeme y Nogales quienes tenían ocupación al 100% y sin disponibilidad de ventiladores ni tomas de oxígeno.

Más tarde también por medio de redes, el gobernador Alfaro, de Jalisco, llamaba: “increíblemente cínico” al subsecretario nacional por presentar esas cifras y datos que no eran las mismas a las registradas en su entidad; el Gobernador de Jalisco consideró que era absurdo estar en el mismo nivel del Estado de México o la CDMX quienes encabezan los contagios, con su entidad, mostró sus estadísticas y las comparó con las que la Federación le envió, y sí, estimado lector, existía una discrepancia importante.

Los motivos de Alfaro, era sacar a la luz que les otorgaban a las entidades la responsabilidad por la apertura a las actividades este primero de junio, pero ¿y Zacatecas? Lo real es que a pesar de tantos datos estadísticos, no sabemos realmente cuántas personas se infectaron, ni cuántas personas realmente han muerto, ya sea a consecuencia directa del virus y de la enfermedad o de manera indirecta por acción de las acciones realizadas por la pandemia.

Sabemos por los registros y estadísticas son instrumento clave en la planificación de las actuaciones en salud, que hay muchas más muertes que las reportadas, muertes de personas que no han recibido asistencia sanitaria, sobre todo de adultos mayores, a los que no se les ha hecho una prueba de confirmación y otras a consecuencia del cese de actividad programada de tanto miles de pruebas médicas diagnósticas, como de intervenciones quirúrgicas y procedimientos terapéuticos aplazados, derivado de la mala planificación.

Muertes por las actuaciones y mensajes contradictorios e ineficiencia e irresponsabilidad, donde nos decían, estaban preparados con tres meses de anticipación. Por eso creo que Zacatecas, no es más que un error estadístico.

Dr. César Álvarez Pacheco

cesar_ap@hotmail.com

@cesar_alvarezp

Huatabampo, Sonora.


Al presentar en su conferencia de prensa los avances y actualizaciones respecto a la pandemia, el subsecretario, López-Gatell el objetivo de la “Nueva Normalidad” a partir del primero de junio, quien dijo que no es más que tener un regreso ordenado, gradual y cuidadoso a las actividades de la vida diaria, llamó la atención una cosa en su diapositiva al ver el mapa del país (aterrador, por cierto) totalmente en rojo, a excepción de un Estado: Zacatecas.

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El subsecretario mencionó que el semáforo epidemiológico constará de cuatro colores: riesgo bajo (verde), riesgo medio (amarillo), riesgo alto (naranja) y riesgo máximo (rojo). Al escuchar la conferencia y al ver la presentación, veíamos que todo el país se encontraba pintado de rojo como indicativo de riego máximo, mientras que Zacatecas era el único Estado que “se salva” al estar una categoría baja.

No pude dejar de hacerme la misma pregunta que varios de los mandatarios de las entidades federativas y su equipo: ¿Cómo le hizo Zacatecas? Mientras que en las redes, la imaginación no se dejó esperar y se le encontró parecido a un Estado tratando de huir en medio de tanto riesgo en un país pintado de rojo.

La cifra de Zacatecas hasta el 29 de mayo (última actualización en su página oficial) era de 289 personas contagiadas con 34 personas fallecidas por Covid-19. Sólo uno de sus 58 municipios se observa en alto riesgo con rango de 51 a 100 contagiados, dos en riesgo moderado con rango de 41 a 50 contagiados y uno con riesgo bajo con rango de 31 a 40, el resto de sus municipios se encuentran sin riesgo, es decir, con un semáforo en verde.

Pero ¿Cómo le hizo Zacatecas para ser el único Estado a “salvo” a diferencia de los demás pintados en rojo? ¿Qué tiene Zacatecas (además de cantera) que no tenga los demás? Otra de las cosas que menciona el subsecretario era la disponibilidad de camas para pacientes que así lo requirieran era del 66% en Sonora, sin embargo, gracias a las “benditas redes” se pudo observar gritos de SOS en Navojoa, Cajeme y Nogales quienes tenían ocupación al 100% y sin disponibilidad de ventiladores ni tomas de oxígeno.

Más tarde también por medio de redes, el gobernador Alfaro, de Jalisco, llamaba: “increíblemente cínico” al subsecretario nacional por presentar esas cifras y datos que no eran las mismas a las registradas en su entidad; el Gobernador de Jalisco consideró que era absurdo estar en el mismo nivel del Estado de México o la CDMX quienes encabezan los contagios, con su entidad, mostró sus estadísticas y las comparó con las que la Federación le envió, y sí, estimado lector, existía una discrepancia importante.

Los motivos de Alfaro, era sacar a la luz que les otorgaban a las entidades la responsabilidad por la apertura a las actividades este primero de junio, pero ¿y Zacatecas? Lo real es que a pesar de tantos datos estadísticos, no sabemos realmente cuántas personas se infectaron, ni cuántas personas realmente han muerto, ya sea a consecuencia directa del virus y de la enfermedad o de manera indirecta por acción de las acciones realizadas por la pandemia.

Sabemos por los registros y estadísticas son instrumento clave en la planificación de las actuaciones en salud, que hay muchas más muertes que las reportadas, muertes de personas que no han recibido asistencia sanitaria, sobre todo de adultos mayores, a los que no se les ha hecho una prueba de confirmación y otras a consecuencia del cese de actividad programada de tanto miles de pruebas médicas diagnósticas, como de intervenciones quirúrgicas y procedimientos terapéuticos aplazados, derivado de la mala planificación.

Muertes por las actuaciones y mensajes contradictorios e ineficiencia e irresponsabilidad, donde nos decían, estaban preparados con tres meses de anticipación. Por eso creo que Zacatecas, no es más que un error estadístico.

Dr. César Álvarez Pacheco

cesar_ap@hotmail.com

@cesar_alvarezp

Huatabampo, Sonora.