/ martes 26 de enero de 2021

Un ciudadano pensó | La gente dejó de creer, se cansó de esperar…

Cada vez más son los ciudadanos que se unen en sus comunidades o colonias para organizarse y resolver los problemas de donde viven.

RECIBE LAS NOTICIAS MÁS IMPORTANTES, ALERTAS, REPORTAJES E HISTORIAS DIRECTO EN TU CELULAR, ¡CON UN SOLO CLICK!

Los temas varían en grado de importancia, pero finalmente siempre son los mismos: seguridad, higiene y funcionalidad de donde viven con sus familias.

Los funcionarios y políticos ya dejaron de ser los líderes absolutos de nuestra sociedad, al tiempo que se han quedado atrás como esperanza de solución a los problemas en la sociedad, mientras se ven como obstáculos e incluso, como enemigos número uno de la sociedad, de la gente.

Los “líderes” del mundo han venido desarticulando los cimientos de la sociedad en todos los países. Recuerdo que en mi niñez, por allá en los años 70, era absolutamente extraño saber de personas con diabetes, por ejemplo, y ¿qué sucede ahora? Ahora, resulta que esta enfermedad se ha convertido en una pandemia… Una pandemia real. Esta enfermedad ha estado arruinando la vida de millones de personas en todo el planeta, sin embargo, no vemos ninguna acción para aliviar este flagelo de la humanidad.

Lo mismo sucede con el cáncer en todas sus variedades, ha ido incrementando desde los años setenta y sólo se hace como que se hace.

Recuerdo que en la escuela nos enseñaban que la familia era la unidad básica de toda la sociedad humana y desde entonces se le ha venido atacando sistemáticamente hasta destruirla por completo. ¿Qué pasa cuando nuestra sociedad la componen familias destruidas? Los individuos sin familia, se vuelven personas con valores erróneos o peor aún, carecen de valores y familia que les apoye cuando están en problemas. Por lo tanto, carecen de la capacidad de unirse con otras personas y organizarse ante injusticias, por lo que no pueden ejercer y exigir sus derechos ciudadanos y humanos.

Los “líderes” (políticos y autoridades religiosas) sólo fingen preocuparse por los problemas sociales mientras se ocupan en legislar para socavar a la ciudadanía quitándoles dignidad, valores, salud y todas sus propiedades junto con la economía de las personas.

Es curioso, el número de años que vive en promedio la gente ha aumentado, pero la salud ha disminuido… Vivimos más tiempo, pero enfermos. Ha sido el mejor negocio para las compañías farmacéuticas junto con el cártel médico. Por otro lado, resultó que los medios de comunicación nunca informaron, sólo han sido los medios de propaganda de los gobiernos y la élite en general, donde la libertad de expresión nunca ha existido, sólo ha sido una máscara que ha cubierto la real estrategia de manipulación de lo que se nos está permitido saber y cómo han manufacturado la forma de pensar de la gente… La opinión pública que nos ha hecho a la medida de sus intereses.

Pero el tiempo se les terminó, cada vez somos más las personas que ya dejamos de creer y sabemos de los psicópatas que intentan seguir gobernando el mundo, cada vez somos más las personas que nos damos cuenta de las incongruencias con las que quieren convencernos a toda costa de que lo bueno es malo y lo malo es bueno.

De pronto, estos últimos años han estado ejerciendo estrategias para convencernos de que es correcto que los niños pequeños deben escoger su sexo, que es de lo más normal del mundo que existan más de dos sexos, que es correcto legalizar el asesinato de niños no nacidos, que puede haber amor maduro y consensual entre un adulto y un infante, que el agua dulce del mundo se está acabando y que se debe privatizar, que debemos pagar impuestos por respirar y por emitir flatulencias, por la huella de carbono que dejamos etcétera.

Lo que sigue es que nos cobren impuestos por la luz solar, es decir, por cada panel solar que tengas en casa, etcétera.

Por otro lado, han convertido a la verdad, de una virtud a un pecado… Quien expresa la verdad, se le crucifica o se le convierte en un delincuente que distribuye fake news. Mientras intentan seguir confundiendo a la ciudadanía con el supuesto prestigio de sus medios de propaganda, para que la gente siga creyendo que su felicidad está en comprar artículos de marca, tener automóvil del año, casa en un fraccionamiento exclusivo y estas cosas son reflejo del éxito de las personas y que en el éxito económico y profesional, se encuentra esa felicidad elusiva que nos publicitan.

Sigue a El Sol de Hermosillo en Google News y mantente informado con las noticias más recientes

Pero… La gente ya dejó de creer y esperar, para saber y hacer, los años venideros serán testigos de cómo la gente deja de necesitar políticos y funcionarios que hacen como que hacen y nunca dan resultados.

Cada vez más son los ciudadanos que se unen en sus comunidades o colonias para organizarse y resolver los problemas de donde viven.

RECIBE LAS NOTICIAS MÁS IMPORTANTES, ALERTAS, REPORTAJES E HISTORIAS DIRECTO EN TU CELULAR, ¡CON UN SOLO CLICK!

Los temas varían en grado de importancia, pero finalmente siempre son los mismos: seguridad, higiene y funcionalidad de donde viven con sus familias.

Los funcionarios y políticos ya dejaron de ser los líderes absolutos de nuestra sociedad, al tiempo que se han quedado atrás como esperanza de solución a los problemas en la sociedad, mientras se ven como obstáculos e incluso, como enemigos número uno de la sociedad, de la gente.

Los “líderes” del mundo han venido desarticulando los cimientos de la sociedad en todos los países. Recuerdo que en mi niñez, por allá en los años 70, era absolutamente extraño saber de personas con diabetes, por ejemplo, y ¿qué sucede ahora? Ahora, resulta que esta enfermedad se ha convertido en una pandemia… Una pandemia real. Esta enfermedad ha estado arruinando la vida de millones de personas en todo el planeta, sin embargo, no vemos ninguna acción para aliviar este flagelo de la humanidad.

Lo mismo sucede con el cáncer en todas sus variedades, ha ido incrementando desde los años setenta y sólo se hace como que se hace.

Recuerdo que en la escuela nos enseñaban que la familia era la unidad básica de toda la sociedad humana y desde entonces se le ha venido atacando sistemáticamente hasta destruirla por completo. ¿Qué pasa cuando nuestra sociedad la componen familias destruidas? Los individuos sin familia, se vuelven personas con valores erróneos o peor aún, carecen de valores y familia que les apoye cuando están en problemas. Por lo tanto, carecen de la capacidad de unirse con otras personas y organizarse ante injusticias, por lo que no pueden ejercer y exigir sus derechos ciudadanos y humanos.

Los “líderes” (políticos y autoridades religiosas) sólo fingen preocuparse por los problemas sociales mientras se ocupan en legislar para socavar a la ciudadanía quitándoles dignidad, valores, salud y todas sus propiedades junto con la economía de las personas.

Es curioso, el número de años que vive en promedio la gente ha aumentado, pero la salud ha disminuido… Vivimos más tiempo, pero enfermos. Ha sido el mejor negocio para las compañías farmacéuticas junto con el cártel médico. Por otro lado, resultó que los medios de comunicación nunca informaron, sólo han sido los medios de propaganda de los gobiernos y la élite en general, donde la libertad de expresión nunca ha existido, sólo ha sido una máscara que ha cubierto la real estrategia de manipulación de lo que se nos está permitido saber y cómo han manufacturado la forma de pensar de la gente… La opinión pública que nos ha hecho a la medida de sus intereses.

Pero el tiempo se les terminó, cada vez somos más las personas que ya dejamos de creer y sabemos de los psicópatas que intentan seguir gobernando el mundo, cada vez somos más las personas que nos damos cuenta de las incongruencias con las que quieren convencernos a toda costa de que lo bueno es malo y lo malo es bueno.

De pronto, estos últimos años han estado ejerciendo estrategias para convencernos de que es correcto que los niños pequeños deben escoger su sexo, que es de lo más normal del mundo que existan más de dos sexos, que es correcto legalizar el asesinato de niños no nacidos, que puede haber amor maduro y consensual entre un adulto y un infante, que el agua dulce del mundo se está acabando y que se debe privatizar, que debemos pagar impuestos por respirar y por emitir flatulencias, por la huella de carbono que dejamos etcétera.

Lo que sigue es que nos cobren impuestos por la luz solar, es decir, por cada panel solar que tengas en casa, etcétera.

Por otro lado, han convertido a la verdad, de una virtud a un pecado… Quien expresa la verdad, se le crucifica o se le convierte en un delincuente que distribuye fake news. Mientras intentan seguir confundiendo a la ciudadanía con el supuesto prestigio de sus medios de propaganda, para que la gente siga creyendo que su felicidad está en comprar artículos de marca, tener automóvil del año, casa en un fraccionamiento exclusivo y estas cosas son reflejo del éxito de las personas y que en el éxito económico y profesional, se encuentra esa felicidad elusiva que nos publicitan.

Sigue a El Sol de Hermosillo en Google News y mantente informado con las noticias más recientes

Pero… La gente ya dejó de creer y esperar, para saber y hacer, los años venideros serán testigos de cómo la gente deja de necesitar políticos y funcionarios que hacen como que hacen y nunca dan resultados.