/ jueves 17 de octubre de 2019

Visión económica | Meritocracia china (1)

El Premio Nobel de Economía se acaba de entregar a tres estadounidenses por sus estudios de estrategias para disminuir la pobreza en países pobres como la India y Kenia. Si este año el tema galardonado es el de la pobreza, el premio debe ser otorgado al Gobierno de China, en virtud del éxito de ese enorme país en abatir la pobreza de su inmensa población. Mucho se está estudiando acerca del fantástico crecimiento económico que ya incide en su desarrollo, y que de manera sostenida está teniendo la Gran China desde hace 50 años.

Esta grandiosa nación, la más grande y ahora poderosa del mundo en muchos aspectos económicos, científicos, culturales, sociales, militares, deportivos, etc., no cesa de sorprendernos. Esto es fenomenal sobre todo si consideramos que hace cinco décadas era un país muy pobre que, bajo un inflexible sistema comunista cerrado en lo económico, tenía hundidos en la miseria a sus 1,500 millones de habitantes. Actualmente, en virtud del cambio (entre otros) de su anterior sistema hacia el modelo económico capitalista en los sectores productivos y financieros, y abierto al mundo por la globalización, ha logrado sacar a la mitad de su población de la pobreza, 750 millones de chinos que hoy forman la clase media más educada y con poder adquisitivo del planeta. En tal virtud todo el mundo se pregunta: ¿cómo la hizo China para sacar de la pobreza a tantísima gente?

Ya desde el año 2008, nuestra Visión Económica argumentaba algunas de las bases del crecimiento Chino superior al ocho por ciento promedio anual sostenido durante muchos años. Señalábamos su férreo régimen autocrático con una dictadura militar comunista en lo sociopolítico, que permite una muy efectiva Planeación del Desarrollo con eficiente y eficaz rectoría del Estado. A diferencia de México que durante el mismo periodo ha sumido en la pobreza a la mitad de su población, en China sí prevalece el Estado de Derecho.

Pero un factor fundamental que no se publicita es la meritocracia en su régimen socioeconómico y gubernamental. Aplican una singular estrategia de meritocracia que consiste en seleccionar y luego elegir los mejores cuadros humanos para la administración tanto en el sector público como en el privado. Así los más preparados y competentes son escogidos para ocupar los puestos públicos y posiciones directivas y gerenciales, en base a su trayectoria y comportamiento desde jóvenes y en línea con la meritocracia del gran filósofo Confucio. En tal virtud la macroeconomía nacional y la microeconomía de los negocios está muy bien dirigida siempre hacia los grandes propósitos y objetivos nacionales por excelentes directivos entrenados dentro y fuera del país. Por límites de espacio, cf D, continuaremos en una segunda parte…

El Premio Nobel de Economía se acaba de entregar a tres estadounidenses por sus estudios de estrategias para disminuir la pobreza en países pobres como la India y Kenia. Si este año el tema galardonado es el de la pobreza, el premio debe ser otorgado al Gobierno de China, en virtud del éxito de ese enorme país en abatir la pobreza de su inmensa población. Mucho se está estudiando acerca del fantástico crecimiento económico que ya incide en su desarrollo, y que de manera sostenida está teniendo la Gran China desde hace 50 años.

Esta grandiosa nación, la más grande y ahora poderosa del mundo en muchos aspectos económicos, científicos, culturales, sociales, militares, deportivos, etc., no cesa de sorprendernos. Esto es fenomenal sobre todo si consideramos que hace cinco décadas era un país muy pobre que, bajo un inflexible sistema comunista cerrado en lo económico, tenía hundidos en la miseria a sus 1,500 millones de habitantes. Actualmente, en virtud del cambio (entre otros) de su anterior sistema hacia el modelo económico capitalista en los sectores productivos y financieros, y abierto al mundo por la globalización, ha logrado sacar a la mitad de su población de la pobreza, 750 millones de chinos que hoy forman la clase media más educada y con poder adquisitivo del planeta. En tal virtud todo el mundo se pregunta: ¿cómo la hizo China para sacar de la pobreza a tantísima gente?

Ya desde el año 2008, nuestra Visión Económica argumentaba algunas de las bases del crecimiento Chino superior al ocho por ciento promedio anual sostenido durante muchos años. Señalábamos su férreo régimen autocrático con una dictadura militar comunista en lo sociopolítico, que permite una muy efectiva Planeación del Desarrollo con eficiente y eficaz rectoría del Estado. A diferencia de México que durante el mismo periodo ha sumido en la pobreza a la mitad de su población, en China sí prevalece el Estado de Derecho.

Pero un factor fundamental que no se publicita es la meritocracia en su régimen socioeconómico y gubernamental. Aplican una singular estrategia de meritocracia que consiste en seleccionar y luego elegir los mejores cuadros humanos para la administración tanto en el sector público como en el privado. Así los más preparados y competentes son escogidos para ocupar los puestos públicos y posiciones directivas y gerenciales, en base a su trayectoria y comportamiento desde jóvenes y en línea con la meritocracia del gran filósofo Confucio. En tal virtud la macroeconomía nacional y la microeconomía de los negocios está muy bien dirigida siempre hacia los grandes propósitos y objetivos nacionales por excelentes directivos entrenados dentro y fuera del país. Por límites de espacio, cf D, continuaremos en una segunda parte…