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Entre grillos y chapulines / Y volver, volver, volveeeeeeer

  • Hiram Rodriguez

Por Hiram Rodríguez L.

A David Galván no le alcanzó para colarse en una curul y hoy se habla de que quiere volver a dirigir el PAN en Sonora, ¿usted se imagina semejante aberración?, él sí, y la cree posible.

Gran parte de la debacle del PAN en Sonora, tiene que ver con las omisiones y con la manera ciega con la que el ex dirigente panista se le tiró al piso a Damián Zepeda, cosa que puede ser perdonable a cómo está la cosa el PAN, pero en una situación normal nadie vuelve a su puesto.

Sin embargo, tanto el PAN como el PRI están en el momento idóneo de echar culpas y escupir para arriba.

A final de cuentas se van a necesitar los unos a los otros, cada quien en su partido requieren unirse porque Morena en Sonora gobierna el 85% de la población, los seis municipios con más gente y el Congreso, y si desde el Gobierno y partidos de la nueva oposición no encuentran el santo grial con el bálsamo del respeto, se corre el riesgo de que se puedan echar abajo importantes cimientos de ésta administración, esto según los expertos al interior del Gobierno.

Aunque va a ser imposible salir sin raspaduras.

Es por ello que las oposiciones deberán ser mesuradas y dar golpes certeros, porque el poder cobija un solo color de aquí hasta que inicien las omisiones normales del ejercicio del poder, hasta entonces, estos están ungidos con la inmunidad de la victoria.

Al interior del PRI y PAN no conviene la desunión, sino por el contrario, más que culpas debe haber barriles de saliva y rollos de lengua para lamerse las costras los unos a los otros, pero, los aceleres como los de Galván deben ser sofocadas al instante por el bien del partido, pues ni siquiera la taranta de la derrota ha pasado.

Y recordemos que David Galván por orden de Damián Zepeda le cerró las puertas a Célida López, la alcaldesa electa por Hermosillo quien hoy, milita en Morena, así mismo a Carolina Lara Moreno, hoy, parte del único equipo ganador en el PAN a nivel nacional en Puebla.

Así que aguas con las malas decisiones, pero, Alejandra López Noriega, con un Damián Zepeda debilitado, ¿dejará llegar a Galván?

Porque a final de cuentas hay mejores cuadros que han hecho mejor trabajo y se fajaron en campaña.

¿Qué pasó en dos años?

Dos años atrás, Ricardo Anaya y Damián Zepeda eran la punta del iceberg de la política en México, cuando le arrebataron al PRI de Manlio siete de nueve gubernaturas que se jugaron.

Hoy, ambos personajes se encuentran expuestos ante el panismo que pide linchamiento sin cristiana sepultura ni novenarios.

¿Pero qué fue lo que pasó en dos años?, no me diga usted querido lector y fina lectora que Morena no compitió por alguna gubernatura en aquel entonces, claro que sí compitió, lo extraño del tema es que no ganó ninguna, a pesar del hartazgo que ya se vivía.

¡Qué cosas no!, porque no hay dos años de hartazgo en la sociedad mexicana, ni dos años de gasolinazos, ni dos años de muertos, ni dos años de injusticias, ni dos años de corrupción, ni dos años del PRI, el PAN y Morena, entonces ¿Qué fue lo que pasó?

No lo sé, sólo pasó como un terremoto que llegó a sacudir a la clase política, pero, recuerde usted que: “en política lo único seguro es que no hay nada seguro, aunque todo esté amarrado al mismo tronco”.

Los Pinos ganaron de nuevo.

Café entre grillos

1. Bien merecido el reconocimiento al presidente magistrado del Supremo Tribunal de Justicia Francisco Gutiérrez Rodríguez, la Confederación de Colegios y Asociaciones de Abogados de México, condecoró al magistrado por su trayectoria y fue nombrado como lo mejor de la abogacía por ser una persona sensible de las causas, eficaz y cercano a la gente. Me consta.

2. Si hay alguien que desde mi perspectiva muy particular es una persona amlista de cepa aquí en Hermosillo, porque estaba con él antes de que Morena existiera, es Adolfo Salazar Razo, un joven que sin duda se la ha partido por años y ha esperado sin quebrarse, cumple con todo el perfil necesario para cualquier puesto de alto rango, ya sea como secretario del Ayuntamiento porque le entiende a la política, oficial mayor o tesorero porque no es un rata y dará buenas cuentas, o ya de fregado jefe de Presidencia.

Sin embargo, Adolfo es tan humilde y respetuoso con el proyecto que donde lo pongan va a aceptar y va a ser un brillante funcionario, porque es un gran ser humano.

Este es uno de los cuadros completamente limpios.

Lic. Hiram Rodriguez L. Director de Entre Grillos y Chapulines.