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Nido de víboras

Cerrazón y sinrazón de Damián Zepeda

SSSSSSSS… Uno de los significados de la palabra cerrazón es actitud del que se mantiene excesivamente firme en sus ideas, intenciones u opiniones, sin tener en cuenta más posibilidades”. Otra acepción es torpeza o falta de capacidad para entender una cosa.

En cuanto al término sinrazón, significa “Acción o cosa ilógica o irracional” y también “Falta de razón o lógica en una cosa”.

Es imposible evitar que cualquiera de estos conceptos, o ambos, vengan a la mente al conocerse las instrucciones tronantes que desde el centro del país giró el secretario general del Partido Acción Nacional, Damián Zepeda Vidales, al Comité Directivo Estatal del PAN, para que “las bajara” a los Regidores del Ayuntamiento de Hermosillo y los amenazara con considerarlos traidores a su partido y a los propios hermosillenses que representan, en caso de votar en favor de que la ciudad cuente con un alumbrado público de primer nivel, uno de los factores primordiales que influyen en la sensación de seguridad del ciudadano cuando transita a pie o en automóvil por las calles, avenidas y bulevares de la capital de Sonora.

Esa necesidad de sentirse seguro gracias a la iluminación del barrio, de la colonia, ha sido siempre una demanda reiteradísima de los capitalinos de todas las épocas; de tal suerte que cuando se les pregunta a qué se debe la proliferación del pandillerismo y la delincuencia, entre las respuestas se encuentra el mismo señalamiento todo el tiempo: Se debe a que en NO hay iluminación, o suficiente en el mejor de los casos; es decir, que al amparo de las sombras se cometen los delitos.

A Damián Zepeda Vidales se le olvida que, cuando fue candidato a la alcaldía de Hermosillo y antes de eso a diputado federal y local, se lo dijeron de primera mano los vecinos que lo hicieron llegar con su voto al Congreso del Estado y luego al de la Unión.

Y si él prometió a los hermosillenses la burrada de construir un teleférico al Cerro de la Campana, y eso entre muchos otros factores decepcionó a los hermosillenses, es de su entera responsabilidad únicamente.

Fueron un error político tras otro los que pagó con la derrota en las urnas; por lo visto un pasaje que llenó de odio y amargura a ese joven político y que al parecer lo empujó por el camino más equivocado si es que quisiera congraciarse con los hermosillenses.

Es políticamente absurdo negarse “nomás porque a él se le da la gana” a que las actuales autoridades de la ciudad avancen otro paso en su esfuerzo por modernizar Hermosillo y volver a colocarlo a la altura de las capitales del Noroeste de México.

Porque está más que claro que la orden de Damián hacia el CDE del PAN Sonora es por un revanchismo vil y descarnado, no sólo en contra del PRI o del alcalde Manuel Ignacio “Maloro” Acosta, sino en contra de los capitalinos, que ya tienen encima una serie de problemas en materia de seguridad, que se han suscitado a raíz de la entrada en vigor del Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio el cual; hasta donde se ha visto, permite a los malandros un mayor margen de posibilidades de salirse con la suya, a expensas del ciudadano inerme ante la extraña actuación de la justicia.

Porque todo viene junto con pegado: por un lado, los malandros no sólo tienen un campo de acción mucho más favorable QUE YA EXISTÍA al poder ampararse en la escasa calidad del alumbrado público donde lo hay, y resguardarse en las sombras donde de plano no existe, sino que ya ahora le han encontrado “el lado” al NSJP con todo el viacrucis que usted sabe que ello significa.

De no ser por las acciones directas, certeras y permanentes de las autoridades estatales y municipales en el combate a la delincuencia, las cosas seguirían desastrosas para los hermosillenses.

Pero, por lo visto, al vengativo Damián Zepeda NO LE IMPORTA en lo más mínimo que la ciudad progrese, sino que trata de golpearla; busca con afán estancar su desarrollo con órdenes como las que envió a los regidores del PAN de Hermosillo, de no aprobar el proyecto de alumbrado público.

Su tronante orden no es sino una exhibición de su escasa madurez como político, una muestra de su CERRAZÓN y de sus SINRAZONES, de sus absurdos, tan sólo porque está dolido, ardido, despechado, por los resultados del 5 junio de 2015, cuando perdió las elecciones para presidente municipal.

El proyecto de alumbrado público del “Maloro” sigue adelante y culminará en el irremediable beneficio del casi un millón de hermosillenses y por esa razón los regidores del PAN votaron a favor del mismo en un principio, aunque después los hicieron recular.

Y es aquí donde surge la pregunta: ¿valdrá la pena sacrificar la carrera política de los regidores, diputados locales y directivos del PAN en Sonora por una estupidez?

Porque cuando todos los hermosillenses que votan, que son los que trabajan y estudian, que tienen responsabilidades y que dan la cara a los problemas citadinos a diario, entre ellos el de la inseguridad, se den cuenta del alcance de las órdenes que ha girado Damián a sus generales, capitanes y soldaditos del PAN en la entidad y en particular en Hermosillo, les volverán a pasar la factura a los blanquiazules. Y no falta mucho.

Lo más triste es que esa misma causa de Damián la abraza la inefable ex panista (ardida también con su partido) María Dolores del Río, ahora mandamás de Movimiento Ciudadano en Sonora -pero que trabaja sólo en Hermosillo- quien se aferró a oponerse al proyecto de alumbrado público del “Maloro” de la manera más increíblemente absurda. ¿O será que fue ella la que convenció a Damián de que abrazara su causa lolista? Más penoso aún.

Lo que al final queda en el aire de este asunto es la percepción de que las torpes decisiones del aprendiz de brujo de Zepeda Vidales y el lastimero estertor de los padrecistas exhibidos como viles rateros arrastran al PAN de manera inexorable a otra debacle electoral en 2018 en Sonora.

Esta última opinión ha sido recogida de dos sobresalientes cuadros panistas de cuño auténtico y con sensibilidad política, que no olvidan que ante todo se encuentra el bienestar de los ciudadanos, de la gente, y que de las lecciones electorales se debe sacar provecho para no cometer los mismos errores u otros peores.

Que se cuide Damián, porque puede estarse gestando una seria rebelión de panistas en contra de sus estupideces.

 

Suspenden emisión de credenciales

SSSSSSSS… Pues si usted es o conoce a un adulto de 60 años o más que se haya decidido al fin a tramitar su credencial del Inapam, dígale que ya no podrá hacerlo, cuando menos hasta nuevo aviso.

Porque resulta que el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores, cuya delegación en Sonora encabeza Manuel Tapia Fonllem, dio a conocer que se suspende la emisión de ese documento facilitador de muchos trámites y que permite obtener descuentos en la adquisición de bienes y servicios a “militantes” de lo que se conoce como la Tercera Edad.

Ello se debe a que a nivel nacional no se ha llevado a cabo una licitación que permita a una empresa o consorcio obtener la concesión de la emisión de estas tarjetas.

Un trámite administrativo que impide a los adultos mayores obtener “por el momento” su credencial del Inapam, antes llamado Insen o Instituto Nacional de la Senectud, un nombre mucho más “agresivo” para ciertos criterios que gustan de suavizar el impacto de algunas palabras.

Y aunque la Delegación del Inapam no precisa en un comunicado cuántos adultos mayores de los registrados en Sonora faltan aún por afiliarse, la verdad es que hay mucha resistencia a afiliarse por prejuicios en muchos de los casos, pero también por desconocimiento de los beneficios que se pueden obtener a través de incorporarse a este instituto.

Ojalá este impasse sirva para echar a andar una intensa campaña de concientización entre la población mayor de 60 años, para que, en cuanto se reanude la expedición de credenciales, no quede ningún “venerable” sin registrarse y sin obtener ese documento.