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Gennady Golovkin vs Daniel Jacobs en pelea de box

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No sintonice tarde ni despegue la vista por mucho tiempo de la pelea de este sábado entre Gennady Golovkin y Daniel Jacobs.

El duelo por la supremacía del peso mediano entre dos temibles noqueadores podría terminar en cualquier momento.

Golovkin ha ganado 33 de sus 36 peleas antes del límite, incluidas las últimas 23 desde 2008. Así como lo escucha: el campeón del CMB, la AMB (lo tiene como súper campeón) y la FIB ha noqueado a todos sus oponentes en los últimos nueve años.

Jacobs, monarca regular de la AMB, suma 12 nocauts seguidos desde que volvió tras 19 meses, mientras batallaba contra cáncer óseo. Si cuentan sus dos combates antes de eso, su racha de nocauts es de 14 desde su único revés, en 2010 ante Dmitry Pirog.

Olvídese del circo protagonizado por el retirado Floyd Mayweather y el peleador de la UFC Conor McGregor sobre un posible combate, una farsa publicitaria que probablemente nunca se concretará. Si tomamos en cuenta las credenciales de GGG y Jacobs, la suya probablemente sea la pelea del año.

“Es uno de mis oponentes más difíciles”, dijo Golovkin. “Es muy bueno. Es un buen boxeador, con una buena técnica. Pega bien con ambas manos, lo hace todo bien”.

Hacerlo todo bien quizás no sea suficiente para Jacobs. Y es que Golovkin, de 34 años, está entre un puñado de los mejores púgiles libra por libra, con una pegada temida por todos.

“Él es el número uno”, concedió Jacobs, de 30 años. “Tiene los cinturones y el historial impresionante. Se merece todo el respeto. Pero yo creo que soy mejor boxeador. Soy más veloz “.

Jacobs es oriundo de Nueva York y contará con bastante respaldo en las gradas, aunque Golovkin ha llenado el Madison Square Garden en sus cuatro peleas allí.

Jacobs señaló que no se puede titubear ante un boxeador como Golovkin. De lo contrario, es una derrota de antemano.

“Cuando uno sube al cuadrilátero titubeante, no vas a tener tu mejor desempeño”, dijo, al recordar a los oponentes del joven Mike Tyson, que parecían derrotados antes de sonar el gong.