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México carece de margen de maniobra para enfrentar paquete fiscal de Estados Unidos

  • Alejandro Durán
  • en Finanzas

Frente a la condición que presentan las finanzas públicas y el esquema tributario del país, el Gobierno mexicano efectivamente carece de margen de maniobra para hacer frente al paquete fiscal del presidente Donald Trump, por lo que está en manos de los partidos adoptar las medidas para fortalecer los ingresos públicos y poder tomar acciones que incentiven el ambiente de negocios en el país, consideraron analistas financieros.

En este sentido, asesores de Finamex Casa de Bolsa recordaron que la situación fiscal que presenta el país es tan compleja, que las principales calificadoras tienen “bajo la lupa” el desarrollo de las finanzas públicas para determinar si ajustan su calificación crediticia del país.

Por ello, Guillermo Aboumrad, director de Estrategias de Mercado de Finamex, consideró que una solución y estrategia de fondo para enfrentar los incentivos fiscales que adoptará el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para atraer a empresas a territorio estadunidense implica la participación de los diferentes sectores políticos y económicos del país.

“En pleno proceso electoral en México se va a requerir un esfuerzo adicional para lograr el consenso de todos los partidos, ya que se tienen que tomar las medidas pertinentes en beneficio del crecimiento económico del país; en caso contrario, sin un Plan B, será muy difícil lograr una apreciación sostenida del tipo de cambio que rompa con el círculo vicioso”, afirmó.

Lo que sucede es que el paquete fiscal del presidente estadunidense Donald Trump podría incluir incentivos en materia de impuestos a la renta, lo que podría representar una amenaza para México, al elevar el interés de las empresas para preferir hacer negocios en la Unión Americana.

En este contexto, el especialista consideró que en aras de romper con el círculo vicioso que enfrenta la economía mexicana, es necesario lograr una apreciación sostenida de la moneda nacional, que revierta las presiones inflacionarias y logre moderar las negociaciones salariales al bajar las expectativas de crecimiento de los precios hacia adelante.

“Entonces, para que la apreciación del tipo de cambio sea sostenida, se requiere de un Plan B que sustituya a la depreciación del tipo de cambio como variable de ajuste; la depreciación del tipo de cambio fue exitosa en cerrar el déficit de la balanza comercial, pero ahora ya no hay grados de libertad para permitir una mayor depreciación”, apuntó,

De tal manera, consideró necesario reponer dicha variable de ajuste con un Plan B que cubra esa función.

“Si Estados Unidos mejora las condiciones para hacer negocios e invertir en su economía, tenemos que responder con la misma política para seguir siendo atractivos a la inversión extranjera directa; si nos imponen medidas proteccionistas que deterioren el déficit de la cuenta corriente, tendríamos que responder con un recorte fiscal”, apuntó.