/ martes 14 de abril de 2020

"Al salir de casa me encomiendo a Dios y pido regresar con bien"

Rosa María es enfermera en el hospital "Ignacio Chávez" de Isssteson, donde labora con pacientes sospechosos de Covid-19

A veces, las noches suelen ser más largas, más duras y más tristes para Rosa María López, quién desde hace nueve años comenzó como paramédica, dos se graduó de la Licenciatura en Enfermería y hoy es enfermera en el hospital “Ignacio Chávez”, de Isssteson en Hermosillo.

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Un día de trabajo normal para Rosa María comienza a las 20:00 horas y termina las 7:00 de la mañana del día siguiente; es decir, mientras unos algunos van despertando a esa hora, ella termina su turno de trabajo en la atención de pacientes sospechosos a Covid-19.

A pesar de que su vocación implica esfuerzo, dedicación y paciencia, durante la contingencia sanitaria provocada por la pandemia, esto se ha multiplicado, en conjunto con los momentos de estrés en el área dedicada a estos derechohabientes, donde ella labora.

Cortesía | Rosa María López

“Al salir de casa me encomiendo a Dios y pido regresar con bien de vuelta, el miedo se siente todos los días de trabajo, no sólo por este virus ya que siempre estamos expuestos a más enfermedades”, contó a El Sol de Hermosillo.

Rosa compartió que al principio de la emergencia sanitaria, el ambiente en el hospital fue tenso, pero conforme pasaron los días se ha respirado tranquilidad, pues se han tomado las medidas de seguridad adecuadas para sobrellevar la situación, como utilizar vestimenta para brindar la atención y el equipo de protección.

Cortesía | Rosa María López

“Mi familia también está preocupada por lo que está pasando, sin embargo, mi mamá me apoya al 100% como siempre lo ha hecho, dentro del hospital las medidas tomadas hasta hoy han servido de mucho y así me siento más tranquila y mi familia también”, añadió.

Afuera del hospital “Ignacio Chávez”, los guardias se preparan con sus galones de gel para recibir a la gente, algunas puertas de acceso se han cerrado para mantener un control y entre el tumulto de personas se hacen notar los cubrebocas azules.

“Pienso que las medidas de cierre de algunos lugares también están bien, solo que la gente sigue un poco incrédula en esta situación y no está siguiendo bien las medidas de aislamiento, hay gente que no sale de su casa por miedo y hay otras que no hace caso y pone en riesgo a los demás”, manifestó.

Cortesía | Rosa María López

El trabajo en equipo sobresale en cada área, médicos, enfermeros, químicos, radiólogos, camilleros, personal de administrativo, de limpieza y seguridad día con día se preparan y se apoyan mutuamente para sacar el día y mantener el bienestar de los ciudadanos y sus seres queridos.

“Me gustaría invitar a todas las personas a quedarse en sus casas, así nos ayudan a que esto acabe pronto y todo el personal de salud que trabaja en hospitales podamos volver con bien a nuestras casas sin estar pensando siempre en la posibilidad de salir contagiados, si todos ayudamos pronto volveremos a nuestras actividades normales”, concluyó Rosa María con este mensaje.

A veces, las noches suelen ser más largas, más duras y más tristes para Rosa María López, quién desde hace nueve años comenzó como paramédica, dos se graduó de la Licenciatura en Enfermería y hoy es enfermera en el hospital “Ignacio Chávez”, de Isssteson en Hermosillo.

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Un día de trabajo normal para Rosa María comienza a las 20:00 horas y termina las 7:00 de la mañana del día siguiente; es decir, mientras unos algunos van despertando a esa hora, ella termina su turno de trabajo en la atención de pacientes sospechosos a Covid-19.

A pesar de que su vocación implica esfuerzo, dedicación y paciencia, durante la contingencia sanitaria provocada por la pandemia, esto se ha multiplicado, en conjunto con los momentos de estrés en el área dedicada a estos derechohabientes, donde ella labora.

Cortesía | Rosa María López

“Al salir de casa me encomiendo a Dios y pido regresar con bien de vuelta, el miedo se siente todos los días de trabajo, no sólo por este virus ya que siempre estamos expuestos a más enfermedades”, contó a El Sol de Hermosillo.

Rosa compartió que al principio de la emergencia sanitaria, el ambiente en el hospital fue tenso, pero conforme pasaron los días se ha respirado tranquilidad, pues se han tomado las medidas de seguridad adecuadas para sobrellevar la situación, como utilizar vestimenta para brindar la atención y el equipo de protección.

Cortesía | Rosa María López

“Mi familia también está preocupada por lo que está pasando, sin embargo, mi mamá me apoya al 100% como siempre lo ha hecho, dentro del hospital las medidas tomadas hasta hoy han servido de mucho y así me siento más tranquila y mi familia también”, añadió.

Afuera del hospital “Ignacio Chávez”, los guardias se preparan con sus galones de gel para recibir a la gente, algunas puertas de acceso se han cerrado para mantener un control y entre el tumulto de personas se hacen notar los cubrebocas azules.

“Pienso que las medidas de cierre de algunos lugares también están bien, solo que la gente sigue un poco incrédula en esta situación y no está siguiendo bien las medidas de aislamiento, hay gente que no sale de su casa por miedo y hay otras que no hace caso y pone en riesgo a los demás”, manifestó.

Cortesía | Rosa María López

El trabajo en equipo sobresale en cada área, médicos, enfermeros, químicos, radiólogos, camilleros, personal de administrativo, de limpieza y seguridad día con día se preparan y se apoyan mutuamente para sacar el día y mantener el bienestar de los ciudadanos y sus seres queridos.

“Me gustaría invitar a todas las personas a quedarse en sus casas, así nos ayudan a que esto acabe pronto y todo el personal de salud que trabaja en hospitales podamos volver con bien a nuestras casas sin estar pensando siempre en la posibilidad de salir contagiados, si todos ayudamos pronto volveremos a nuestras actividades normales”, concluyó Rosa María con este mensaje.