Rosa María O'Leary: una vida de lucha por el medio ambiente y la justicia

Tras una larga trayectoria en el área médica, Rosa María O'Leary se unió a finales de los 90 la lucha de la clausura de un confinamiento de tóxicos 

Guillermo Saucedo | El Sol de Hermosillo

  · sábado 27 de agosto de 2022

Fue una de las activistas mas feroces en contra del Cytrar en Hermosillo / Foto: Mike Acosta | El Sol de Hermosillo

Química de profesión y activista por vocación, Rosa María O’Leary Franco siempre se ha caracterizado por ser una mujer perseverante cuando se trata de luchar por causas justas.

Al egresar de la Universidad de Sonora (Unison), Rosa María inició su trabajo profesional en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pero al tiempo se dio cuenta de algunas irregularidades que perjudicaban al derechohabiente, por lo que levantó la voz.

“Lo que hicieron fue darme mi base en Benjamín Hill, tuve que salir, fue la manera de sacarme de ahí, porque yo tenía mis hijos chiquitos y una de mis hijas estaba enferma y tuve que renunciar, pero cuando menos no me quedé callada, yo denuncié”, señaló.

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Posteriormente le ofrecieron trabajo en el Ejército Mexicano, específicamente en el Hospital Militar, donde laboró hasta por ocho años atendiendo a los soldados y sus familiares.

Llegó a ser nombrada teniente y ya estaba cerca de ascender a capitán segundo, sin embargo, su carrera dentro del Ejército llegó a su fin al pedir su baja cuando la trasladaron a Chiapas de castigo, justamente por señalar falta de material y equipo para trabajar en el hospital.

“Habían muchas carencias, no teníamos nada, no nos permitían salir a pedir a otro hospital apoyo, y me acuerdo que murió un niño, fue una cosa muy triste para todos, entonces dije que ya no podíamos seguir aguantando, y le escribí al Presidente, yo ya había estado haciendo denuncias al respecto pero no nos hacían caso”, detalló en entrevista para El Sol de Hermosillo.

Rosa María sigue en la lucha y se une a las causas ecológicas / Foto: Mike Acosta | El Sol de Hermosillo

Dicha carta significaría para sus superiores una falta de respeto y un foco subversivo en Sonora, por lo que fue arrestada y trasladada a Chiapas, donde finalmente renunció para regresar con su familia.

La lucha contra el Cytrar en Hermosillo

De 1992 al 2000 tuvo su propio laboratorio en casa, prácticamente todos sus vecinos la veían como la enfermera de la colonia, y en ese periodo, fue cuando se involucró en la famosa lucha contra el Confinamiento y Tratamiento de Residuos (Cytrar).

El ingeniero Manuel Llano fue quien la invitó a participar en las acciones de manifestación en contra de dicho confinamiento, el cual se encuentra en el kilómetro 15 de la carretera Hermosillo-Guaymas.

“Don Manuel Llano se dio cuenta cómo estaban trayendo los tóxicos e hizo una denuncia pero no lo escucharon, nos invitó a otras organizaciones y junto a la Academia Sonorense de Derechos Humanos y otras personas, fueron las que pusieron las denuncias, se organizó muy bien porque todo fue jurídico y activismo social”, apuntó.

Su lucha como activista inició contra el Cytrar, un almacén de tóxicos bajo tierra / Foto: Mike Acosta | El Sol de Hermosillo

En ese tiempo tanto ella como sus compañeros recibieron amenazas y agresiones físicas, sin olvidar la campaña negra en contra de su laboratorio particular, el cual tuvo que cerrar para seguir la lucha contra el Cytrar.

Finalmente, dicho confinamiento fue cancelado cuando estaban a punto de abrir más celdas, lo que representó un gran logro para la lucha que hoy continúa, pues se sigue esperando el retiro de los desperdicios.

“Logramos que se cerrara, no se limpió, (Eduardo) Bours quería ponerlo en otro lugar, pero hicieron un nuevo consejo, costó un dineral, los mandaron a Canadá y no se hizo nada. Pasó Bours, pasó (Guillermo) Padrés, luego Claudia (Pavlovich), a ninguno le interesó más que enriquecerse, más qué entra para manotear, son los mismos, si nos ponemos a ver la historia de nuestro Estado son las mismas familias”, dijo.

A continuación, Rosa María contestó algunas preguntas para conocer más de su persona:

¿Cuál es el principal rasgo de tu carácter?

Terca como una mula diría mi mamá.

¿Cuál es tu idea de la felicidad perfecta?

Yo creo que la felicidad perfecta no existe, se vive de instante.

¿Qué más te desagrada de ti misma?

Soy muy llorona, soy muy sentimental.

¿Cuál es tu gran miedo?

La injusticia.

Rosa Maria O'Leary es activista ambiental y lucha por las injusticias / Foto: Mike Acosta | El Sol de Hermosillo


¿Cuál es tu estado de ánimo actual?

Siempre tengo esperanza.

¿Cuál es tu mayor extravagancia?

Me gusta mucho cantar y no me importaba que lo haga bien o mal.

¿Persona viva a la que más admira?

Admiro a mi esposo Rubén Lizárraga.

¿Personas que le genere más desprecio?

Los políticos corruptos, porque el asesino, el criminal se reconoce como tal y los otros son peores y no se reconocen.

¿Qué palabras o frases utilizas con mayor frecuencia?

Esas no te las puedo decir.

¿Qué o quién es el amor de tu vida?

Mis nietos, mi esposo, mis amigos, todos, soy muy querendona.

¿Qué talento te gustaría tener?

Ser música, saber tocar un instrumento.

Si pudiera cambiar una cosa de ti, ¿cuál sería?

Creo que me acepto como soy.

¿Cuál crees que es tu mayor logro?

Mi familia, mis hijos, mis nietos.

La activista Rosa María ha luchado por el medio ambiente y la justicia / Foto: Mike Acosta | El Sol de Hermosillo


¿Dónde te gustaría vivir?

Aquí, aquí me gusta mi país, donde quiera que sea México, pero amo Sonora, mi desierto hermoso.

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¿Con qué personaje histórico te sientes más identificada?

Yo creo que con Adelita, me hubiera gustado ser una revolucionaria.

¿Cuál es tu música favorita?

Me gusta casi toda la música, me gustan algunas románticas, algunas de los jóvenes, me gusta el rock and roll, me gustan las revolucionarias, las rancheras, hasta el reguetón.

¿Tienes algún lema?

Siempre digo que no debemos creer en los que nos han mentido siempre.

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