/ sábado 8 de diciembre de 2018

Artemusa | La violencia de género y su código de vestimenta

Hace una semana que fue la toma de protesta del ahora presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

El evento en sí, ya era muy relevante, como para capturar toda la atención y además evidentemente había mucha expectativa, recalco, de parte de todos. Y bueno, es que ya habían pasado 12 años de que AMLO hubiera intentado por primera vez ser presidente.

Al igual que muchos mexicanos e incluso extranjeros, me encontraba siguiendo las redes sociales para enterarme sobre lo que tendría que decirse en este histórico momento, y, sin embargo, fue otra cosa lo que llamó mi atención (irónicamente) ya que me pareció ridículo que pese a la relevancia del evento algunos periodistas se concentraran en realizar comentarios sobre la vestimenta de unas diputadas que participaban del cambio de poderes.

Hemos aprendido a convivir con todo tipo de comentarios y acciones que son penosas principalmente para quienes las expresan. Está tan integrado en la cultura que ya no nos importan, incluso algunas de nosotras no lo sentimos como violencia, precisamente porque se ha normalizado, sin embargo, –no está bien– encima de todo con un cinismo conformista conservador nos decimos unas a otras que las cosas así son y que difícilmente van a cambiar y con ello más vale desocuparnos rápido, no ponerle mucha atención o bien, justificarlo, que de fantasías están hechas las narraciones.

Es triste decirlo, pero al menos alguna vez en la vida, todos terminamos siendo testigos, cómplices o víctimas de pronunciamientos, actos y textos discriminatorios, clasistas, misóginos, machistas y abusivos, muchas de estas veces siendo conscientes de ellos o no, por tanto, retomo el evento de toma de protesta, para notar que los comentarios de algunos periodistas sobre la vestimenta de las diputadas no queda en una observación inocente por el dress code que es “traje sastre o de vestir” para ese tipo de eventos. Amado Avendaño, productor en Diario de Confianza y Grupo Fórmula posteó en Twitter “Ya no alcanzaron a cambiarse, se vinieron directo de la party” posteriormente incluye una serie de emoticones de fiesta, diferentes tipos de bebidas alcohólicas y una bailarina; también Joaquín López-Dóriga posteó “EN VIVO llegando de la boda a San Lázaro #diputadas #TomadePosesión #4-T” obviamente los comentarios en respuesta a estos dos periodistas no se hicieron esperar. En algunos comentarios podíamos leer descalificaciones a un proyecto político por medio de la burla a sus representantes mujeres, referencias al “mal gusto” y “lo corriente de los atuendos”, referencias a una forma de ser “inapropiada”, referencias a un “código de vestimenta” como una garantía de valores, moralidad e incluso desempeño. Me parece lamentable que, a través de ellos, en esta ocasión, la misoginia haya encontrado micrófono y que en su mayoría fueran mujeres quienes reprodujeron en sus comentarios la violencia de género, pero, nos pasa a todos, de este ejemplo (tristemente cotidiano) valdría la pena poner atención, visibilizar y combatir la ignorancia.

Para terminar simplemente una brevísima reflexión sobre la ropa. Ya que es bien conocido el impacto sicológico del vestir, quizá aún más por políticos quienes parecen dominarlo al menos en campaña. Pero el vestir, es un acto político para todos. Nosotros también comunicamos a través de nuestra vestimenta y por medio de ella tendríamos que poder decir lo que quisiéramos y ser libres en nuestra expresión.

Psicóloga por el Itson y la UADY, especialista en Educación Especial y Neuropsicología, catedrática en el Itson, ENEE y orientadora para la Secretaría de Educación y Cultura, gestora cultural con posgrado en análisis y gestión del Arte Contemporáneo actualmente Coordinadora Estatal de Artes Visuales en el Instituto Sonorense de Cultura (ISC).

Facebook: @AliArteche

Twitter: @AlinaArteche

Hace una semana que fue la toma de protesta del ahora presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

El evento en sí, ya era muy relevante, como para capturar toda la atención y además evidentemente había mucha expectativa, recalco, de parte de todos. Y bueno, es que ya habían pasado 12 años de que AMLO hubiera intentado por primera vez ser presidente.

Al igual que muchos mexicanos e incluso extranjeros, me encontraba siguiendo las redes sociales para enterarme sobre lo que tendría que decirse en este histórico momento, y, sin embargo, fue otra cosa lo que llamó mi atención (irónicamente) ya que me pareció ridículo que pese a la relevancia del evento algunos periodistas se concentraran en realizar comentarios sobre la vestimenta de unas diputadas que participaban del cambio de poderes.

Hemos aprendido a convivir con todo tipo de comentarios y acciones que son penosas principalmente para quienes las expresan. Está tan integrado en la cultura que ya no nos importan, incluso algunas de nosotras no lo sentimos como violencia, precisamente porque se ha normalizado, sin embargo, –no está bien– encima de todo con un cinismo conformista conservador nos decimos unas a otras que las cosas así son y que difícilmente van a cambiar y con ello más vale desocuparnos rápido, no ponerle mucha atención o bien, justificarlo, que de fantasías están hechas las narraciones.

Es triste decirlo, pero al menos alguna vez en la vida, todos terminamos siendo testigos, cómplices o víctimas de pronunciamientos, actos y textos discriminatorios, clasistas, misóginos, machistas y abusivos, muchas de estas veces siendo conscientes de ellos o no, por tanto, retomo el evento de toma de protesta, para notar que los comentarios de algunos periodistas sobre la vestimenta de las diputadas no queda en una observación inocente por el dress code que es “traje sastre o de vestir” para ese tipo de eventos. Amado Avendaño, productor en Diario de Confianza y Grupo Fórmula posteó en Twitter “Ya no alcanzaron a cambiarse, se vinieron directo de la party” posteriormente incluye una serie de emoticones de fiesta, diferentes tipos de bebidas alcohólicas y una bailarina; también Joaquín López-Dóriga posteó “EN VIVO llegando de la boda a San Lázaro #diputadas #TomadePosesión #4-T” obviamente los comentarios en respuesta a estos dos periodistas no se hicieron esperar. En algunos comentarios podíamos leer descalificaciones a un proyecto político por medio de la burla a sus representantes mujeres, referencias al “mal gusto” y “lo corriente de los atuendos”, referencias a una forma de ser “inapropiada”, referencias a un “código de vestimenta” como una garantía de valores, moralidad e incluso desempeño. Me parece lamentable que, a través de ellos, en esta ocasión, la misoginia haya encontrado micrófono y que en su mayoría fueran mujeres quienes reprodujeron en sus comentarios la violencia de género, pero, nos pasa a todos, de este ejemplo (tristemente cotidiano) valdría la pena poner atención, visibilizar y combatir la ignorancia.

Para terminar simplemente una brevísima reflexión sobre la ropa. Ya que es bien conocido el impacto sicológico del vestir, quizá aún más por políticos quienes parecen dominarlo al menos en campaña. Pero el vestir, es un acto político para todos. Nosotros también comunicamos a través de nuestra vestimenta y por medio de ella tendríamos que poder decir lo que quisiéramos y ser libres en nuestra expresión.

Psicóloga por el Itson y la UADY, especialista en Educación Especial y Neuropsicología, catedrática en el Itson, ENEE y orientadora para la Secretaría de Educación y Cultura, gestora cultural con posgrado en análisis y gestión del Arte Contemporáneo actualmente Coordinadora Estatal de Artes Visuales en el Instituto Sonorense de Cultura (ISC).

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Twitter: @AlinaArteche