Los Alternos surgieron en 1996 como fotógrafos que querían recorrer el mundo

Desde preparatoria, la creatividad de un grupo de jóvenes de Hermosillo comenzó a madurar con miras a su pasión, y a lo que se convirtió en su vida profesional

Edith Cota | Colaboradora

  · lunes 17 de agosto de 2020

Cortesía | Facebook de Edith Cota


A la memoria de Esperanza Barrón y Gilberto Moreno.

Un Tsuru gris de los noventa, un solazo en Hermosillo. En el estéreo se repite una y otra vez Glory box de Portishead, la cinta del cassette se atora y Esperanza orilla el carro para tomar una pluma y recorrer la cinta manualmente. Vamos por el Iván para ir a revelar unos rollos y hacer unas hojas de contacto para la próxima reunión que tendríamos en el café de los tecolotes, ese que está frente a la Unison. Era 1996 y aún no terminábamos la prepa, pero ya sabíamos que queríamos tomar la cámara e irnos a recorrer el mundo, pero por lo pronto ir a Watanabe a revelar esos rollos con doña Elsa Mori.


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Cortesía | Facebook de Claudia Platt

Nos tachaban de irreverentes, “el grupo de jóvenes que sentían que podían comerse el mundo de los creativos de un solo bocado”, eso lo comentó un colega que después nos dijo que esperaba con ansias nuestra próxima exposición y que fortalecíamos el arte fotográfico en Sonora.

Los Alternos (así nos decíamos) nos conocimos en un taller de fotografía que impartió Alejandro Velarde en la Universidad Kino, al cual llegué guiada por la curiosidad que también me había llevado a tomar un taller literario, pero la foto fue lo mío.

Ahí me los topé: Iván Aguirre, Esperanza Barrón y René Mayoral y me identifiqué con ellos de inmediato, no tardamos en ponernos de acuerdo para reunirnos fuera del salón de clases.

Acordamos que sería en ese café, el de los tecolotes porque podíamos estar las horas que quisiéramos y tomar todo el café que quisiéramos y no nos correrían. Y en efecto pasábamos de tres a cuatro horas charlando, planeando y debatiendo sobre temas de foto.

Cortesía | Facebook de Claudia Platt

Al poco tiempo se nos unió Claudia Platt, quien siempre llegaba con un libro bajo el brazo, una novela o algún catálogo de fotografía. Ella me presentó la obra de Antonieta Rivas Mercado, cada que puedo lo traigo a la memoria.

Claudia, inquieta, con propuestas muy claras de lo que debíamos hacer, así como la próxima sesión a planear y los textos que había que redactar. Claudia y Esperanza eran las más ordenadas, ellas proponían las fechas para las próximas exposiciones y compromisos a cumplir.

No faltaba el amigo que llegaba a la mesa a platicar, el José Abril con algún libro nuevo de cine o de teoría de la imagen, acompañado de El Soco, venían del Cine Club Primera Toma; Paula Mexía, quien se inspiraba en nuestras fotos para escribir poemas y la Ramona, quien nos echaba porras.

Mientras Esperanza redactaba el orden del día y yo tomaba nota sin perder detalle, siempre me ha gustado eso de anotar todo, el René nos contaba alguna anécdota que había vivido en su trabajo en la planta ensambladora de autos, en donde a veces tenía turnos nocturnos.

Aún no teníamos nombre para el colectivo, ese se dio un año después en la Galería Café de Elsa Díaz, también fotógrafa, en una exposición de Fotoseptiembre 1997, año en el que Pablo Ortiz Monasterio y Yolanda Andrade fueron jurados del Concurso Estatal de Fotografía Creativa convocado por el Instituto Sonorense de Cultura.

Ellos nos preguntaron ¿y ustedes desde cuándo se reúnen y cómo se llama su grupo? Y todos nos quedamos mirando e Iván comentó somos Imágenes, Imágenes Alternas y así fue como surgió el nombre, no sé si realmente pasó así, pero está chida la anécdota.

Después de ese Fotoseptiembre, se unieron al grupo Rita Orona, Gilberto Moreno y Rocío Solís, quien sugirió que como grupo debíamos hacernos unas fotos, así fue que un día en el estudio de Ana Ce, su hermana, nos hicimos una sesión e imprimimos las fotos en sepia, color muy de moda en esos tiempos. Ya una vez nos habíamos tomado unas fotos en la calle, en la cuadra en donde vivía Claudia. Ahí probamos con diferentes poses y vestuario, hace días vi las fotos, Iván le hizo a una de ellas un dibujo de un platillo volador.

Cortesía | Edith Cota

Miro las fotos de esos días, selecciono el material que me enviaron, Claudia, Iván, José Luis y Marisol, hermana de Esperanza y no dejo de pensar en esos días, se me hace un nudo en la garganta y continúo con el video en donde hablo de nosotros. Traigo a cuenta esos días y haber perdido a Esperanza hace un año, a Gilberto hace ya varios años y esta contingencia, me pone más sensible, más de lo normal.

Esperanza era quien nos mantenía unidos, su casa también era un punto de reunión. La sala se convertía en sala de juntas, en estudio fotográfico y en taller para hacer marialuisas. Su mamá nos ofrecía comida y a veces parecía que acampábamos ahí.

Esperanza arreglaba todo, era especialista en edición, enmarcado, en poner los rollos (sí, yo iba antes de una sesión a su casa a que me ayudara a poner los rollos en la cámara) y en corretearnos para terminar las aplicaciones de cuanta convocatoria entrábamos. Durante su carrera como fotógrafa, Esperanza siempre ayudó a los demás.

Hace dos años, en un taller con Patricia Aridjis en el Jardín Juárez, no traía mi cámara y como en esos días de Imágenes Alternas, Esperanza me prestó la suya para que yo tomara las fotos primero, después de ahí nos seguimos en el tour, fuimos a la exposición del Nahatan Navarro en la Sala de Arte del ISC, del René Córdova en Taza Madero, pero no sin antes llegar al Club Obregón, todo eso anduve yo con muletas.

Teníamos muchas ganas de hacer fotos y de crear en colectivo. Pasábamos días planeando sesiones fotográficas, repartiendo tareas, viendo quién conseguía a los modelos, la locación y quién llevaba las luces y de vez en cuando hasta la hacíamos de modelos. Bueno, no todos, yo no. Claudia sí posó para René en una sesión en el bar Gandarita, eran para un libro de Sonia Sotomayor. Iván tenía a su modelo favorita, a quien bautizó como Penélope de la Barca, a veces Penélope también era modelo de Esperanza. Fue ahí que Iván empezó a impulsar la carrera de modelos.

A Iván lo recuerdo interviniendo negativos, rayándolos, pintando fotos y haciendo collages con sus fotografías de moda. Iván es actualmente uno de los fotógrafos de moda más reconocidos a nivel internacional. Sí, su creatividad lo ha llevado a que sus fotografías aparezcan en las portadas de revistas como Harper´s Bazaar, Vogue México, Vogue Italia, entre otras. También fundó una revista llamada Flesh Magazine y es muy solicitado por agencias publicitarias. Iván, es un claro ejemplo de que una meta se puede cumplir, cuando se lo digo se sonroja, encoje sus hombros y sonríe con esa risa tan particular que tiene.

Para 1998, se integra José Luis Lozano Platt al grupo, ese año tuvimos una exposición titulada “Retrospectiva”, nomás a nosotros se nos ocurriría titular una exposición Retrospectiva a dos años de fundar el colectivo, pero era parte de nuestra irreverencia.

Esa exposición fue en Galería Nagano, en donde contamos con el apoyo de doña Elsa Mori, siempre entusiasta con nuestro trabajo y de José Ángel Calderón Trujillo, quien nos invitaba muy seguido a su programa de radio.

José Luis Lozano Platt e Iván Aguirre en 1999 partieron a Ciudad de México en busca de capacitación y oportunidades de trabajo. Hasta la fecha radican ahí. José Luis se dedica a la fotografía publicitaria y de moda, realizando importantes campañas, así como fotografía escénica. Es editor web de Flesh Magazine.

Llegada del nuevo milenio, ¿cuál sería la propuesta de Los Alternos? Una exposición titulada “Y2K”, la cual montamos en una reconocida tienda departamental, que por cierto ya no existe.

En una nota de periódico sobre la exposición, la reportera Aurora Hernández, comenta: “En esta exposición el público observó con especial atención cada una de las obras de los chavos en las cuales se refleja la percepción que tienen sobre el significado del 2000 y del nuevo milenio”. En esta exposición participamos: Esperanza Barrón, Iván Aguirre, Rita Orona, Claudia Platt, René Mayoral, Edith Cota y Gilberto Moreno, quien tenía el programa Portafolio fotográfico en Canal 12, hoy Televisa Hermosillo.

Cuenta Claudia que pertenecer a Imágenes Alternas le permitió la entrada al mundo de las artes visuales de una forma muy protegida, lo dijo en una entrevista para un video sobre Los Alternos: “éramos muy jóvenes y amábamos la fotografía y fortalecimos los lazos amistosos”. Y sí en nuestro colectivo la amistad era muy importante, fue algo que nos fortaleció.

También estaba la creatividad, la intuición, la disciplina, pero todo eso aderezado y sostenido por la amistad.

Claudia Platt sigue desarrollando proyectos fotográficos, en su trayectoria cuenta con varios premios y reconocimientos y ha contribuido a la formación de nuevas generaciones de fotógrafos. Claudia me contagia siempre su emoción y pasión hacia la imagen.

Meses atrás tuvimos una reunión en un café de Hermosillo y volví a sentir la emoción de esos días en que nos reuníamos con los demás, me platicaba cómo podríamos participar más en el quehacer fotográfico de Sonora y aunque ahora radico en Ciudad de México desde hace ocho años, no dejo de pensar y hacer en mi lugar de origen.

Le comenté sobre la idea de contar nuestra historia, como lo hago hoy en este texto y en el video que realizamos, en el cual hablamos de esos jóvenes irreverentes con muchas ganas de hacer foto y comerse el mundo de los creativos de un solo o varios bocados.

Gracias Alternos por todas las imágenes alternas que hicimos y seguiremos haciendo.

¿Quién es Edith Cota?

Cortesía | Edith Cota

Egresada de la Maestría en Artes Visuales por la Universidad Nacional Autónoma de México. Estudios en el Máster en Fotografía, Arte y Técnica de la Universidad Politécnica de Valencia. Estudió la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Sonora. Cursó el Diplomado Nueva Fotografía Documental en Gimnasio de Arte y Cultura, en donde actualmente es docente en los Diplomados de Fotografía.

Formó parte de Imágenes Alternas, del Corredor Fotográfico Fronterizo, El Consejo Sonorense de Fotografía y el Colectivo Desértico. Ha trabajado como reportera gráfica en varios medios de Sonora. Se ha desempeñado como gestora cultural y fue becaria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Sonora 2012-2013, con el proyecto: Estación Empalme: las historias del ferrocarril.

Actualmente forma parte de Incubadora de fotolibros (Hydra + Fotografía) con el proyecto Juya Ania, sobre sanación y curanderas yaquis de Sonora.