Clases de música y costura dan un salto a la era digital

Actividades tradicionales como tomar café en un club de costura o tomar clases de música tuvieron que reinventarse debido a la contingencia sanitaria

Nancy Álvarez | El Sol de Hermosillo

  · sábado 12 de septiembre de 2020

Foto: Carlos Villalba | El Sol de Hermosillo

Con más de 40 años en la música, Rogelio Rosas tuvo que migrar por completo su trabajo a las plataformas digitales para continuar haciendo lo que más le gusta y seguir apoyando a los niños y jóvenes interesados en aprender a tocar algún instrumento, cantar o escribir una canción.

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En la época de los ochenta, abrió su academia de música Unicornio, el cual fue el primer estudio de grabación en Sonora, además imparten cursos de alto rendimiento para utilizar instrumentos entre ellos la guitarra regional y eléctrica, así como el bajo eléctrico, acordeón, piano, entre otros.

Por la contingencia cerró la academia durante cinco meses, algo que no había ocurrido, pero su necesidad de enseñanza musical fue mayor y lo orilló a llevar sus clases a plataformas como Zoom y FaceTime para mantener el contacto con sus alumnos y seguir trabajando en cada instrumento.

“En marzo estaba todo muy bien y después en unos días estaba cerrando mi academia de música, todos los artistas y grupos que estaban grabando también se vieron afectados por los pagos y también en el ánimo de seguir haciendo la difusión de su trabajo”, mencionó Rogelio.

Con 67 de edad, el maestro de música comenzó a informarse sobre las aplicaciones en línea para impartir sus clases y aprendió sobre las nuevas tecnologías, asimismo recibió apoyo de sus hijos para hacer uso de éstas y adentrarse al mundo digital.

“Lo más difícil fue venirme de la academia y adaptar un lugar en casa para seguir instruyendo a mis alumnos, entonces día a día tenía que ir superando la adaptabilidad, también tuve que comenzar con clases individuales y me lleva más tiempo, no es igual que presencial porque ahí estás físicamente, es otra experiencia física a la virtual”, explicó.

Rogelio considera que es importante buscar alternativas para que siga llegando el arte a más personas a través de las plataformas digitales, aunque al volver a las actividades presenciales seguirá haciendo uso de éstas para aprender más de las nuevas tecnologías.

“Esta pandemia ha sido positiva para mí, me ha servido en lo personal en eso de adaptarme a la velocidad que captan los programas de televisión, es una manera de captar la atención de los niños o jóvenes y nos quedaríamos totalmente rezagados”, señaló.

Ante la situación que embarga al mundo entero, la matrícula de alumnos ha disminuido hasta un 50%, ya que los padres aseguran que debido a la economía han decidido suspender sus clases artísticas por un tiempo.

A pesar de esto su proyecto de enseñanza y promoción de la música se mantiene, las clases en línea han servido para seguir con su labor, apoyando a jóvenes que buscan convertir sus sueños en realidad.

“Al principio los papás inscribían a los niños para que no estuvieran tanto tiempo en los videojuegos porque era una preocupación para ellos, otros no pudieron seguir porque sus papás estaban teniendo dificultades con los ingresos y los dieron de baja, cada situación es distinta”, dijo.

El maestro aseguró que uno de los problemas de las clases en línea es que los alumnos por las mañanas toman sus clases en línea y es muy cansado permanecer por tanto tiempo frente a una pantalla por lo que algunas veces tiene que cancelar la clase porque los niños se duermen y no alcanzan a entrar a su horario.

“Los alumnos ya me están pidiendo las clases presenciales, está pensado volver en este mes de septiembre, esto no nos había pasado a nadie es una cosa totalmente nueva y sobre todo que nos agarró desprevenidos a todos”, expresó.

El aprendizaje digital han ayudado a Rogelio a seguir capacitándose en estos medios para mantener vivo el interés de sus alumnos y demostrar que a pesar de las dificultades se puede lograr buenos resultados.

“Realmente no batallé para adaptarme, porque en el estudio de grabación utilizamos medios tecnológicos para trabajar, pero siempre se aprende algo nuevo, nosotros queremos seguir trabajando y ser esa guía para los futuros artistas, tenemos que utilizar toda la tecnología que esté a nuestro alcance, eso es lo que nos va a dar el poder de lograr nuestras metas”, concluyó.


Café y costura en línea

Beber una deliciosa taza de café y al mismo tiempo aprender sobre costura es uno de los objetivos principales del negocio de Leticia y Liliana Vega, quienes ofrecen cursos de costura y bordado para mujeres de todas las edades con la finalidad de fomentar el emprendimiento y generar empleos en la región.

En el 2018 las jóvenes empresarias pensaban en iniciar con un negocio que les apasionara a las dos, Liliana siempre había tenido un gusto por la costura y las manualidades, por lo que buscó en Internet información referente al tema y Leticia había llevado el taller de costura en la secundaria, fue entonces que comenzaron a trabajar la idea para hacer su propia empresa Café Costura Hermosillo.

“Mi abuela paterna desde muy joven hacía prendas de alta costura, vestidos de novia y de noche, mis tías también lo hacer pero ellas sólo se dedican a hacer vestidos de noche, ninguna de ellas hace de novia, entonces de ahí nació la curiosidad por coser y compartirlo con la gente”, mencionó Leticia.

Alemania fue el primer lugar donde se abrió el café costura hace algunos años atrás, después se replicó en España, Estados Unidos, Brasil, Argentina y finalmente llegó a México hace apenas 7 años en el DF, hace dos años fue la apertura del negocio en Hermosillo.

“Cuando dimos el primer taller nos prestaron un espacio en el centro un señor que tiene una escuelita donde capacita a adultos mayores a usar Excel, Word, entonces la escuela está muy grande y nos prestaron un salón, después nos cambiamos a casa de mi mamá y ahí es donde damos los talleres, empezamos con costura, cómo utilizar la máquina, cómo hacer una bolsa y después incluimos el bordado y las manualidades”, explicó.

Desde hace dos años aproximadamente 150 personas han tomado el curso, los talleres son 100% presenciales e incluye el material que se va a utilizar en cada sesión y la máquina de coser, los grupos se conforman entre 5 a 10 personas.

Debido a la pandemia, las empresarias tuvieron que reinventar su negocio para continuar con sus clases y comenzaron a utilizar las distintas plataformas digitales para impartir sus clases y seguir apoyando a sus alumnas.

“Este año ha sido muy difícil porque nuestros talleres son presenciales, se les facilita el material y la máquina y desde que empezó la pandemia paramos todo, desde hace tiempo queríamos llevarlo de manera virtual pero por alguna razón no lo hacíamos, cuando pasó esto tuvimos que cerrar las puertas y fue así como nos actualizamos y reinventamos esa parte, en abril dimos el primer paso a lo digital”, compartió.

El taller se imparte los días sábados, para los principiantes la clase es intensiva un solo día desde las 9:00 a las 13:00 horas, para los más avanzados está la creación y hechura de vestir y es durante 4 sábados e incluye los materiales y máquina de coser. Los precios pueden variar de acuerdo al nivel, ya sea entre 450 a 1600 pesos.

“Buscamos plataformas para llevar los cursos en línea y ya abrimos la nuestra, comenzamos con el curso de bordado, ese fue el primero que subimos y compartimos el link de acceso, pero una de las desventajas es que no podemos proporcionar el material, pero a su vez está bien para que las alumnas se vayan haciendo del propio para que puedan trabajar desde casa”, señaló.

A pesar de la situación, Leticia y Liliana consideran que ha sido una buena experiencia haber abierto su negocio de costura y ver cómo sus alumnas han avanzado, sobre todo en este momento donde sólo se apoyan por medio de videos.

“Es una experiencia muy bonita, las señoras me mandan sus bordados y me dicen ‘viendo tus bordados hice esto’, una de las razones que me dicen que toman el curso es porque les ayuda a relajarse y con el tema de la pandemia hasta me pidieron para niños y adolescentes para que hagan cosas creativas y lo buscan un poco más por la arte terapia”, compartió Leticia.

En el mes de octubre reactivarán sus actividades de trabajo oficialmente, por lo que invitan a la comunidad a sumarse y apoyar a los empresarios que se vieron afectados por la contingencia, asimismo mencionó que habrá proyectos divertidos y creativos durante los próximos meses como el suéter navideño, entre otros.

“Todos tenemos un alma creativa, sólo lo vamos a saber hasta que lo practiquemos, las invito a que se den la oportunidad de hacer algo distinto, también a capacitarse porque todo lo que es la costura y el bordado pueden llevarlo a lo grande y comenzar a emprender”, concluyó.