/ domingo 27 de noviembre de 2022

Visión económica | Novedosa tercia que ahora preocupa a Estados Unidos 

En la propaganda política y en los debates de las recientes campañas electorales de los Estados Unidos, un asunto común de discusión, fue y sigue siendo, el del tema migratorio. De hecho, esta crisis seguirá debatiéndose hasta las campañas presidenciales del año 2024.

Por su inconmensurable magnitud y sus novedosas transformaciones, este asunto de los migrantes se ha complicado tanto que algunos gobernadores y destacados políticos conservadores, observan que este país, en realidad, está enfrentando una verdadera invasión no bélica, desde su frontera Sur.

Según estos políticos como el gobernador republicano de Texas, Greg Wayne Abbott, ya es imperativo invocar al articulado la Constitución estadounidense, para recurrir al mismo Ejército americano a fin de que controle y militarice, con el más sofisticado armamento terrestre y aéreo, así como personal militar especializado, toda la faja fronteriza entre su país y el vecino incómodo del Sur.

Para muchos americanos la creciente e imparable avalancha de migrantes de todo el mundo que intentan cruzar la frontera, y que ha llegado a niveles de records mundiales, justificaría esta estrategia.

Las cifras son alarmantes: sólo en detenciones por la migra, se contabilizan casi tres millones de personas, durante este año 2022; y a pesar de la militarización que el Gobierno mexicano ha instrumentado en su frontera Sur, las cantidades siguen aumentando.

El mayor número de personas que intentan cruzar sin documentos continúa incrementándose, y por consiguiente las muertes en la faja fronteriza.

Hasta septiembre de este año, tristemente ya habían muerto casi mil indocumentados tratando de cruzar hacia el Norte, ya sea por el Río Bravo y por el Desierto de Sonora-Arizona.

En esta antigua crisis de migrantes quienes antes provenían de México, El Salvador, Guatemala y Honduras, las novedades de hoy son las caravanas de migrantes procedentes de Venezuela, Nicaragua y Cuba, en cantidades sorprendentes e incomprensibles.

Son tan grandes las cifras iniciales de estos países sometidos por dictaduras, que, algunos analistas, consideran que hasta podría ser una estrategia de los gobiernos dictatoriales de esas naciones para agravar la crisis.

Chiapas, Veracruz, Guerrero y Oaxaca hoy están sufriendo un terrible e inusitado flujo migratorio con records históricos rumbo al sueño americano; además en las ciudades fronterizas del Norte como Nogales, sufrimos crisis humanitarias nunca vistas anteriormente.

En Tijuana se han presentado asesinatos, violaciones, conflictos y tumultos serios entre los mismos venezolanos, quienes al igual que sus hermanos cubanos y nicaragüenses huyen de la dictadura y la miseria que los expulsa de su patria.

Las cifras de esos países que en años pasados eran insignificantes, ahora son preocupantes para México y para los Estados Unidos, que se ven obligados a resolver una seria problemática que nos están enviando desde el Caribe.

Sospechosamente los migrantes venezolanos pasaron de cinco mil el año pasado a 333 mil este año, los cubanos aumentaron a 224 mil; y los nicaragüenses se incrementaron hasta 164 mil.

Es por ello que un colega conspiracionista hasta se atreve a imaginar una estratégica intervención gubernamental en este asunto migratorio, por parte directa de los tres amigos dictadores, quienes así estarían invadiendo a su archirrival y adversario norteamericano, que ahora tendría otra preocupación.

La hipotética conjura implicaría la personal intervención concertada de esta tercia de dictadores conformada por Nicolás Maduro Moros, de Venezuela, de José Daniel Ortega Saavedra, de Nicaragua, y Miguel Mario Díaz-Canel y Bermúdez, de Cuba; quienes intencionalmente estarían enviando a su propia gente hacia el Norte, con el propósito perverso de desestabilizar las frágiles fronteras Sur y Norte de México, agravando aún más la crisis migratoria en Estados Unidos.


En la propaganda política y en los debates de las recientes campañas electorales de los Estados Unidos, un asunto común de discusión, fue y sigue siendo, el del tema migratorio. De hecho, esta crisis seguirá debatiéndose hasta las campañas presidenciales del año 2024.

Por su inconmensurable magnitud y sus novedosas transformaciones, este asunto de los migrantes se ha complicado tanto que algunos gobernadores y destacados políticos conservadores, observan que este país, en realidad, está enfrentando una verdadera invasión no bélica, desde su frontera Sur.

Según estos políticos como el gobernador republicano de Texas, Greg Wayne Abbott, ya es imperativo invocar al articulado la Constitución estadounidense, para recurrir al mismo Ejército americano a fin de que controle y militarice, con el más sofisticado armamento terrestre y aéreo, así como personal militar especializado, toda la faja fronteriza entre su país y el vecino incómodo del Sur.

Para muchos americanos la creciente e imparable avalancha de migrantes de todo el mundo que intentan cruzar la frontera, y que ha llegado a niveles de records mundiales, justificaría esta estrategia.

Las cifras son alarmantes: sólo en detenciones por la migra, se contabilizan casi tres millones de personas, durante este año 2022; y a pesar de la militarización que el Gobierno mexicano ha instrumentado en su frontera Sur, las cantidades siguen aumentando.

El mayor número de personas que intentan cruzar sin documentos continúa incrementándose, y por consiguiente las muertes en la faja fronteriza.

Hasta septiembre de este año, tristemente ya habían muerto casi mil indocumentados tratando de cruzar hacia el Norte, ya sea por el Río Bravo y por el Desierto de Sonora-Arizona.

En esta antigua crisis de migrantes quienes antes provenían de México, El Salvador, Guatemala y Honduras, las novedades de hoy son las caravanas de migrantes procedentes de Venezuela, Nicaragua y Cuba, en cantidades sorprendentes e incomprensibles.

Son tan grandes las cifras iniciales de estos países sometidos por dictaduras, que, algunos analistas, consideran que hasta podría ser una estrategia de los gobiernos dictatoriales de esas naciones para agravar la crisis.

Chiapas, Veracruz, Guerrero y Oaxaca hoy están sufriendo un terrible e inusitado flujo migratorio con records históricos rumbo al sueño americano; además en las ciudades fronterizas del Norte como Nogales, sufrimos crisis humanitarias nunca vistas anteriormente.

En Tijuana se han presentado asesinatos, violaciones, conflictos y tumultos serios entre los mismos venezolanos, quienes al igual que sus hermanos cubanos y nicaragüenses huyen de la dictadura y la miseria que los expulsa de su patria.

Las cifras de esos países que en años pasados eran insignificantes, ahora son preocupantes para México y para los Estados Unidos, que se ven obligados a resolver una seria problemática que nos están enviando desde el Caribe.

Sospechosamente los migrantes venezolanos pasaron de cinco mil el año pasado a 333 mil este año, los cubanos aumentaron a 224 mil; y los nicaragüenses se incrementaron hasta 164 mil.

Es por ello que un colega conspiracionista hasta se atreve a imaginar una estratégica intervención gubernamental en este asunto migratorio, por parte directa de los tres amigos dictadores, quienes así estarían invadiendo a su archirrival y adversario norteamericano, que ahora tendría otra preocupación.

La hipotética conjura implicaría la personal intervención concertada de esta tercia de dictadores conformada por Nicolás Maduro Moros, de Venezuela, de José Daniel Ortega Saavedra, de Nicaragua, y Miguel Mario Díaz-Canel y Bermúdez, de Cuba; quienes intencionalmente estarían enviando a su propia gente hacia el Norte, con el propósito perverso de desestabilizar las frágiles fronteras Sur y Norte de México, agravando aún más la crisis migratoria en Estados Unidos.