/ lunes 19 de febrero de 2024

ElCrítico21 | Asteroid City: En la dimensión desconocida

La nostalgia nunca ha abandonado al cine. Sin embargo, una de sus manifestaciones presentes es a través de la construcción de escenarios y ambientes de surrealista eficiencia que mezclan, con singular alegría, colores, texturas y estilos dignos de admirarse.

Y es de esta manera como Asteroid City (Wes Anderson, 2023) puede ser descrita: una apuesta por tonos y patrones de la década de los muy norteamericanos cincuentas, con fondos pastel, cálida iluminación y decorados vintage sacados de bazares o museos.

No debemos olvidar que estamos frente a una cinta de Wes Anderson. Lo excéntrico surge. Cubre la pantalla, pero provoca en el espectador sensación de distancia.

Asteroid City es una película dentro de otra película. Es la narrativa de una obra teatral —que se presentará en televisión al blanco y negro— y, en paralelo, es la recreación de la misma para el cine: siendo su origen una representación dramática se justifican las escenografías casi unidimensionales.

Además, presenta un elenco tan ecléctico y sorprendente como su puesta en escena que incluye, por ejemplo, a un alienígena —más bien, el cuidadoso atuendo de un extraterrestre— interpretado por un oculto Jeff Goldblum.

Wes Anderson no tiene problemas en reclutar actores

La obra de teatro que da inicio a Asteroid City ha sido escrita por Conrad Earp (Edward Norton) y será dirigida por Schubert Green (Adrian Brody); además, al modo de Twilght Zone (Rod Serling, 1959), este apartado de Asteroid City cuenta con un sobrio narrador (Bryan Creston).

Mientras, la cinta se desarrolla en una desértica y pequeña población —Asteroid City— resguardada por el ejército y contigua a los parajes donde se llevan a cabo pruebas atómicas.

Al lugar llega Augie Steenback (Jason Schwartzmann), fotógrafo de guerra acompañado por su hijo mayor, Woodrow (Jake Ryan) y sus tres pequeñas; también ha arribado la estrella de Hollywood Midge Campbell (Scarlett Johansson) con su hija Dinah (Grace Edwards); hay más adolescentes en el lugar y todos los menores recibirán, de parte del ejército, reconocimientos a sus talentos para la ciencia y la tecnología.

Completan el reparto personajes extravagantes y caricaturescos: el servicial dueño del motel (Steve Carrell), el mecánico (Matt Dillon), el responsable de entregar los premios a los jovencitos (Jeffrey Wright) y el suegro de Augie (Tom Hanks).

Así, este grupo tendrá un encuentro cercano con un alienígena que desciende para llevarse la roca espacial que le dio su nombre a Asteroid City.

Después de todo, la leyenda del marciano destazado en Roswell, Nuevo México, en 1947, aún levanta suspiros entre los aficionados a los OVNI.

Y aunque Asteroid City pretende explorar aspectos de la naturaleza humana como el duelo, la inadaptabilidad de los “muy inteligentes” y otros más de la cultura norteamericana, no conecta de forma emocional ya que sus personajes se sienten como símbolos o marionetas, no como seres humanos.

Eso sí, es un filme bellamente realizado. Fuera de este mundo.

Qué leer antes o después de la función


El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry. Un piloto se encuentra perdido en el desierto del Sahara y es allí donde conoce a un pequeño príncipe de otro planeta. La historia tiene una temática filosófica, que incluyen críticas sociales a la «extrañeza» con la que los adultos ven las cosas.


La nostalgia nunca ha abandonado al cine. Sin embargo, una de sus manifestaciones presentes es a través de la construcción de escenarios y ambientes de surrealista eficiencia que mezclan, con singular alegría, colores, texturas y estilos dignos de admirarse.

Y es de esta manera como Asteroid City (Wes Anderson, 2023) puede ser descrita: una apuesta por tonos y patrones de la década de los muy norteamericanos cincuentas, con fondos pastel, cálida iluminación y decorados vintage sacados de bazares o museos.

No debemos olvidar que estamos frente a una cinta de Wes Anderson. Lo excéntrico surge. Cubre la pantalla, pero provoca en el espectador sensación de distancia.

Asteroid City es una película dentro de otra película. Es la narrativa de una obra teatral —que se presentará en televisión al blanco y negro— y, en paralelo, es la recreación de la misma para el cine: siendo su origen una representación dramática se justifican las escenografías casi unidimensionales.

Además, presenta un elenco tan ecléctico y sorprendente como su puesta en escena que incluye, por ejemplo, a un alienígena —más bien, el cuidadoso atuendo de un extraterrestre— interpretado por un oculto Jeff Goldblum.

Wes Anderson no tiene problemas en reclutar actores

La obra de teatro que da inicio a Asteroid City ha sido escrita por Conrad Earp (Edward Norton) y será dirigida por Schubert Green (Adrian Brody); además, al modo de Twilght Zone (Rod Serling, 1959), este apartado de Asteroid City cuenta con un sobrio narrador (Bryan Creston).

Mientras, la cinta se desarrolla en una desértica y pequeña población —Asteroid City— resguardada por el ejército y contigua a los parajes donde se llevan a cabo pruebas atómicas.

Al lugar llega Augie Steenback (Jason Schwartzmann), fotógrafo de guerra acompañado por su hijo mayor, Woodrow (Jake Ryan) y sus tres pequeñas; también ha arribado la estrella de Hollywood Midge Campbell (Scarlett Johansson) con su hija Dinah (Grace Edwards); hay más adolescentes en el lugar y todos los menores recibirán, de parte del ejército, reconocimientos a sus talentos para la ciencia y la tecnología.

Completan el reparto personajes extravagantes y caricaturescos: el servicial dueño del motel (Steve Carrell), el mecánico (Matt Dillon), el responsable de entregar los premios a los jovencitos (Jeffrey Wright) y el suegro de Augie (Tom Hanks).

Así, este grupo tendrá un encuentro cercano con un alienígena que desciende para llevarse la roca espacial que le dio su nombre a Asteroid City.

Después de todo, la leyenda del marciano destazado en Roswell, Nuevo México, en 1947, aún levanta suspiros entre los aficionados a los OVNI.

Y aunque Asteroid City pretende explorar aspectos de la naturaleza humana como el duelo, la inadaptabilidad de los “muy inteligentes” y otros más de la cultura norteamericana, no conecta de forma emocional ya que sus personajes se sienten como símbolos o marionetas, no como seres humanos.

Eso sí, es un filme bellamente realizado. Fuera de este mundo.

Qué leer antes o después de la función


El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry. Un piloto se encuentra perdido en el desierto del Sahara y es allí donde conoce a un pequeño príncipe de otro planeta. La historia tiene una temática filosófica, que incluyen críticas sociales a la «extrañeza» con la que los adultos ven las cosas.