/ sábado 9 de diciembre de 2023

Remembranzas | Agradecer a la Virgen

Dicen que el agradecimiento es una de los valores que más trabajo nos cuesta demostrar.

Yo siempre lo he creído así, sin embargo lo que hemos visto en la Villa de Guadalupe de la Ciudad de México, ha sido una demostración de fe del tamaño del mundo. Millones de personas visitando a la Virgen Guadalupana y demostrando una fe y un agradecimiento profundo, intenso y sincero por los favores recibidos. ¡Impresionante!

Curiosamente la Virgen poco se menciona en los Evangelios. Mateo refiere que se desposó con José, quien al descubrir que estaba encinta “resolvió repudiarla en secreto” pero un ángel del Señor le informó que había concebido por obra del Espíritu Santo. Lucas detalla la Anunciación a María por el Arcángel Gabriel y de la entrevista de María con su prima Isabel, madre de Juan el Bautista.

San Juan afirma que se mantuvo al pie de la cruz y que Jesús la confió al cuidado de uno de sus discípulos y la última mención de ella en el Nuevo Testamento se encuentra en Hechos 1 donde se le menciona que estuvo presente junto a los discípulos reunidos en Jerusalén, después de la Ascensión de Cristo.

Los Evangelios registran muy pocas palabras que la Virgen pronunció, unas con su prima Isabel cuando la Anunciación y otra en las Bodas de Caná. La pregunta es: ¿Por qué despierta esa devoción tan grande?

Será porque bastó una sola frase para darnos la pauta para encontrar el camino hacia su hijo. Recordemos cuando en las Bodas de Caná a los novios se les terminó el vino y viendo la Virgen el apuro del novio le pidió a su hijo Jesús que lo ayudara y Jesús le respondió: “Mujer ¿Por qué te metes en mis asuntos? Aún no ha llegado mi hora” pero María dijo a los sirvientes: “Hagan lo que él les diga”. Jesús dijo llenen de agua esos recipientes y los criados lo obedecieron y Jesús hizo el milagro de convertir el agua en un vino y sacar del apuro a la pareja.

Yo soy devoto de la Virgen, le pido que interceda por mí con su hijo y en cualquier problema que tengo, me acuerdo de su frase “Hagan lo que él les diga” y ya sé que si la obedezco, ella va a interceder por mí y eso me llena de confianza, de fe y de agradecimiento, aunque a veces obedecer los que nos pide Cristo no es fácil, sobre todo cuando habla de perdonar a nuestros enemigos y de amar a nuestro semejantes.

No está fácil ser cristiano

en estos tiempos de ahora

más todo se facilita

Si “Ella es la intercesora”


Dicen que el agradecimiento es una de los valores que más trabajo nos cuesta demostrar.

Yo siempre lo he creído así, sin embargo lo que hemos visto en la Villa de Guadalupe de la Ciudad de México, ha sido una demostración de fe del tamaño del mundo. Millones de personas visitando a la Virgen Guadalupana y demostrando una fe y un agradecimiento profundo, intenso y sincero por los favores recibidos. ¡Impresionante!

Curiosamente la Virgen poco se menciona en los Evangelios. Mateo refiere que se desposó con José, quien al descubrir que estaba encinta “resolvió repudiarla en secreto” pero un ángel del Señor le informó que había concebido por obra del Espíritu Santo. Lucas detalla la Anunciación a María por el Arcángel Gabriel y de la entrevista de María con su prima Isabel, madre de Juan el Bautista.

San Juan afirma que se mantuvo al pie de la cruz y que Jesús la confió al cuidado de uno de sus discípulos y la última mención de ella en el Nuevo Testamento se encuentra en Hechos 1 donde se le menciona que estuvo presente junto a los discípulos reunidos en Jerusalén, después de la Ascensión de Cristo.

Los Evangelios registran muy pocas palabras que la Virgen pronunció, unas con su prima Isabel cuando la Anunciación y otra en las Bodas de Caná. La pregunta es: ¿Por qué despierta esa devoción tan grande?

Será porque bastó una sola frase para darnos la pauta para encontrar el camino hacia su hijo. Recordemos cuando en las Bodas de Caná a los novios se les terminó el vino y viendo la Virgen el apuro del novio le pidió a su hijo Jesús que lo ayudara y Jesús le respondió: “Mujer ¿Por qué te metes en mis asuntos? Aún no ha llegado mi hora” pero María dijo a los sirvientes: “Hagan lo que él les diga”. Jesús dijo llenen de agua esos recipientes y los criados lo obedecieron y Jesús hizo el milagro de convertir el agua en un vino y sacar del apuro a la pareja.

Yo soy devoto de la Virgen, le pido que interceda por mí con su hijo y en cualquier problema que tengo, me acuerdo de su frase “Hagan lo que él les diga” y ya sé que si la obedezco, ella va a interceder por mí y eso me llena de confianza, de fe y de agradecimiento, aunque a veces obedecer los que nos pide Cristo no es fácil, sobre todo cuando habla de perdonar a nuestros enemigos y de amar a nuestro semejantes.

No está fácil ser cristiano

en estos tiempos de ahora

más todo se facilita

Si “Ella es la intercesora”